sábado, 6 de febrero de 2016

Ser oposición


·                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
·         *P or Artemio López |

Las recientes rupturas de los bloques parlamentarios del FpV a nivel nacional y bonaerense muestran que el tipo de unidad histórica –social y política– que plantearon Néstor y Cristina está crujiendo. Sucede. No son todos los que están, ni están todos los que son.
Los procesos políticos llevan a eso. Todo lo que se consolida en un momento histórico y se construye como unidad social y política con el tiempo cambia, muta, agrega, quita. Domina finalmente Marx, y todo lo sólido se desvanece en el aire. La vida.
Pasó siempre en el peronismo: el tipo de unidad que planteó Juan Perón a mediados del siglo pasado no fue el mismo que el de los años 70, y ese tipo de unidad setentista estalló en el año 1974 y no fue el mismo que se materializó con Menem en la primera etapa 1989-1995, que a su vez se transformó a partir del año 1995 y no replico el tipo de unidad política y social del año 1989.
Nos referimos al tipo de unidad social y política que acompaña a un proceso político y le da sostén, anclaje. En esta perspectiva es muy probable que el tipo de unidad social y política que planteó Néstor Kirchner y profundizó Cristina Fernández en el lapso 2003-2015 comience a mutar y cambie en otra perspectiva en esta etapa de oposición al neoliberalismo coaligado PRO-FR.
En esta dirección de análisis, recordemos que el peronismo le debe literalmente “la vida” a Néstor y Cristina. Por eso mismo dan pena los llamados “peronistas no kirchneristas” que cacarean “peronismo puro” y corren (¿a quién?) con “la doctrina”, ignorando o negando que SI EN EL AÑO 2003 NO HUBIERA APARECIDO NÉSTOR KIRCHNER, EL PERONISMO HUBIERA ESTALLADO EN MIL PEDAZOS. Era en la práctica una federación de partidos que no tenía unidad orgánica posible, de hecho se presentó a elecciones en abril del año 2003 dividido en tres listas irreconciliables: menemismo, kirchnerismo y peronismo histórico.
Las cosas sucedieron como ya todos sabemos en mayo del año 2003 y el peronismo hoy es kirchnerismo, porque sin la fase kirchnerista el peronismo sencillamente ya no era más. En el fondo, la discusión que persiste y está hoy agigantada en los medios opositores es si el peronismo es algo más y distinto al kirchnerismo.
Habría, para algunos políticos y teóricos, una propiedad que el peronismo tiene por sobre el kirchnerismo, y ésa es una discusión que hay que dar, porque tiene consecuencias políticas muy importantes.
Si se considera que el kirchnerismo es una etapa acotada del peronismo, que en definitiva es un despliegue histórico, político y social mayor que lo supera, se toma una determinada política coyuntural y estratégica que comienza siempre por acotar, suspender, encapsular el liderazgo de Cristina Kirchner.
Si se observa que el kirchnerismo expresa plenamente lo que inauguralmente expresaron Perón y Evita, que el kirchnerismo es, hasta hoy al menos, la modalidad histórica concreta que asume el peronismo, surge otra determinación, estratégica y coyuntural que comienza siempre por reconocer el liderazgo de Cristina sin limitaciones.
Por otra parte, en lo electoral nunca pudo ser sustentable la idea de que hay un plus del peronismo no kirchnerista por fuera del kirchnerismo “duro”; al contrario, en las últimas elecciones se mostró que esa hipótesis es falsa y en rigor cuando aparece el “peronismo” despojado de kirchnerismo también se despoja electoralmente.
Recordemos de paso que desde el punto de vista electoral, la fase kirchnerista fue la más exitosa del peronismo desde su inauguración el 24 de febrero de 1946, fecha histórica de la que este mes se conmemoran setenta años; doce años de éxitos electorales sucesivos así lo muestran.
 Asumir las transformaciones inexorables en el tipo de unidad histórica, política y social del lapso 2003-2015 sin perder la vocación de mayoría, y asumiendo el rol de oposición sin medias tintas al modelo neoliberal que con gran determinación despliega hoy el gobierno nacional es el gran desafío de la etapa actual.
*Director de Consultora Equis.

http://www.perfil.com/columnistas/Ser-oposicion-20160206-0040.html  

jueves, 14 de enero de 2016

SOPA



Por Adrián Paenza

Andrejs Dunkels fue un matemático sueco que murió muy joven: falleció justo 45 días después de cumplir 59 años, en 1998. Además de muy bueno en su profesión, se destacó como escritor. Tiene varias frases que perduraron pero en una de ellas logró condensar una idea muy pertinente para este siglo XXI.
“Es fácil mentir usando estadísticas. Es difícil decir la verdad sin ellas.”
Después de lo que sucedió en la Argentina en las últimas elecciones presidenciales (ambas rondas), muchos (pero no todos) de los encuestadores deben haberse sentido mal por los resultados que habían ido ofreciendo previamente y que después la realidad golpeó de frente. Creo que tiene sentido reformularse algunas preguntas. ¿Qué pasó? Hubo tanta diferencia porque:
a) ¿Algunos encuestadores dibujaron los resultados de acuerdo con quien era el que ponía el dinero para solventarlas?
b) ¿Tomaron bien las muestras?
c) ¿Tenían restricciones presupuestarias que los condicionaron para operar y conseguir los datos sin hacer concesiones respecto a la aleatoriedad de la muestra?
D) ¿Todos los errores fueron “honestos”?
e) ¿La matemática que usaron era la adecuada?
Es muy posible que usted, sí, usted, tenga otras dudas que yo no he sabido condensar entre las cinco preguntas que escribí acá arriba. Ciertamente, tengo un gran respeto por los profesionales que se dedican a esta rama de la matemática de la que yo, sin ninguna duda no soy un especialista, ni mucho menos. A muchos de ellos los conozco personalmente y sé de su probidad profesional.
Por otro lado, alguna vez fui el profesor que estuvo a cargo de la materia Probabilidades y Estadística, en Exactas (UBA), por lo que tengo un conocimiento muy superficial sobre el tema. Con todo, terminé confundido con algunos resultados. Me explico.
Hay gente que tiene interés en encuestar a la población, o al menos a un cierto grupo de la población, y pretende obtener cierto tipo de resultados. Es decir, no se trata de “medir lo que pasa”, sino de “aspirar a que algo suceda” y torcer los resultados como si fuera el “diario de Yrigoyen”.
Hay muchas formas de lograrlo: bastaría con elegir dónde hacer las preguntas y alcanza con una selección tendenciosa para obtener resultados “a medida”. Está claro que compulsar ciertas zonas de la Capital (Recoleta, por poner un caso) no es lo mismo que obtener el mismo tipo de respuestas en ciertos conglomerados de La Matanza, aunque deploro las “etiquetas”, pero por ahora, le pido que me las conceda y, después de los resultados obtenidos, tampoco estoy muy seguro de lo que escribí en este mismo párrafo.
Hacer una encuesta seria no es barato. Más aún: diría que resulta muy caro. Pero me refiero a hacer una encuesta seria, una encuesta bien hecha. La próxima pregunta entonces debería ser: ¿qué quiere decir “bien hecha”?
No necesito dar una definición académica, pero hay dos componentes específicos que deben ser muy cuidados. Por un lado, importa mucho la formulación de las preguntas, aunque en el caso de la votación a presidente esta parte quedó totalmente soslayada. Pero por otro lado, hay un factor no negociable, y es la selección de la muestra. Es imprescindible que sea al azar, y elegir 1100 (1) personas al azar en un universo de 40 millones, es un tema altamente no trivial.
Curiosamente, la elección de la muestra es la “clave” esencial para que los resultados obtenidos sean extrapolables y válidos como representativos de la voluntad de esos 40 millones.
Pero más allá de la matemática involucrada, el otro día leí un ejemplo que me pareció extraordinario y que me sirvió a mí para encontrar una forma de comunicar por qué la opinión de un grupo tan pequeño de personas puede servir para inferir el resultado final. Acompáñeme por acá.
Suponga que a usted le tocó cocinar una noche para mucha gente. Es una cena de año nuevo o un aniversario importante. Usted es el encargado de preparar una sopa para 30 personas. Yo estoy cerca suyo y le pregunto si la sopa ya está lista, y usted me dice: “Probá”.
Yo podría probar, pero veo que usted todavía tiene el salero en la mano y está empezando a esparcir sal en la parte superior. Si yo probara la sopa en ese momento, antes de revolver, no tendría una verdadera idea del gusto final. Más aún: podría ser que usted pusiera –en la cuchara que me va a entregar– parte de la sopa que está en la superficie, justo a la que usted recién le estuvo agregando la sal pero todavía no revolvió. O podría seleccionar sopa de una parte más profunda a la que la sal aún no llegó, simplemente porque no tuvo tiempo de revolver.
Podría suceder también que usted eligiera sopa que está en la parte inferior de la olla, muy cerca del fuego; en ese caso, la temperatura de la porción que yo voy a probar no reflejará cuán caliente está toda la sopa. O si usted eligiera una parte que está en la superficie, muy pegada al borde, es muy posible que no esté tan caliente (algo así como lo que hacen las “madres con los bebés” que ponen en la cuchara líquido que saben que no está hirviendo).
¿Por qué me extiendo tanto en esta parte y lo hago con tanto detalle? Es que usted advierte que no sería prudente sacar una conclusión sobre la sopa, si la selección que usted hace de ella es tendenciosa. En cambio, si usted la sazonara bien, la revolviera bien y en la cuchara que usted me ofrece no hay ningún patrón especial, entonces sí, esa muestra sería claramente representativa de toda la sopa.
Más aún, y esto es la conclusión más importante que quiero sacar: resulta obvio que no hace falta que yo le haga probar toda la sopa para que usted me diga cómo está la sopa en cuanto al sabor y temperatura. Alcanza con cualquier cucharada que usted elija.
Lo mismo ocurre con las encuestas si uno toma la precaución de que la muestra sobre la que pretende extrapolar y sacar conclusiones generales ¡sea verdaderamente al azar!
En el caso de la sopa se entiende perfectamente pero en el caso de las encuestas nos cuesta más, resulta totalmente anti-intuitivo. Ahora quiero agregar algo que es “no menor”, pero le dejo a usted determinar la relevancia que tiene.
Tanto en el caso de la sopa como en el de las encuestas, hay ciertas situaciones que están más cerca de la excepción que de la norma. Ahora verá a qué me refiero. Voy a empezar con el ejemplo de la sopa porque me parece que es más “evidente”. A usted no se le escapa que mientras está cocinando y llega el momento de sazonar la sopa, bien podría pasar que usted abrió el salero y decidió esparcir con la mano parte del contenido con la mano. Al hacerlo, se podría haber deslizado un gránulo de sal más grande que el resto y que a pesar que usted la revolvió en forma normal, no tuvo oportunidad de disolverse.
Podría pasar también, que en la porción que usted puso en la cuchara “justo cayera ese granito de sal”. En ese caso, yo probaría la sopa y sacaría una conclusión –equivocada– pero honesta. Le diría: “Mirá, la sopa está muy salada”.
Está claro que nadie podría disputar mi conclusión, al menos no en ese momento y habiendo probado de esa cucharada de sopa que usted me dio.
Ahora, traslademos el problema a las encuestas. Cuando el resultado dice que el candidato A ganará la elección con un 72% de los votos y que el error de la encuesta es de más o menos un 3 por ciento, esto significa que en la votación final, el candidato A debería obtener un número de votos entre un 69 y un 75 por ciento del total. Hasta acá, todo bien. ¿Y el gránulo de sal que era más grande? ¿Cuándo aparece?
Bien, la matemática dice que si usted tomara 100 muestras al azar de 1.100 personas y les preguntara por quién van a votar, entonces, ¡en 95 de ellas el resultado estará en la franja entre 69 y 75 por ciento! Pero, y esto es muy importante, habrá cinco, en donde el resultado no caerá allí. Y punto. Este sería el caso equivalente a que el grano de sal que no se disolvió hubiera caído justamente en la parte de sopa que usted puso en la cuchara. Para ponerlo en otros términos, es la forma en que la matemática estima (y previene) que el resultado no es (ni puede ser) exacto. La exactitud se podría conseguir encuestando a todo el electorado, que sería el equivalente a probar toda la sopa.
Para terminar, yo tengo mi conjunto de potenciales respuestas a las preguntas que formulé más arriba, pero no estoy en condiciones rigurosas de ofrecerlas públicamente porque sencillamente no tengo los datos. En todo caso, son solamente conjeturas. ¿Quién, en su sano juicio, dibujaría resultados sabiendo que la realidad los confrontaría a los pocos días? Por otro lado, estoy seguro de que en todos los casos, los encuestadores conocen perfectamente la matemática necesaria (y mucho más). Pero algo raro sucedió camino al foro... no sé qué fue, pero que algo pasó... pasó.
(1) ¿Por qué 1100? Le sugiero que revise http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/325942720141109.html Allí hay una “idea” de respuesta.

domingo, 22 de noviembre de 2015

En todos estos años… (Par de PERONISTAS J.B.)



En todos estos años nunca vi a ningún político opositor, ni a ningún opositor amateur, quejarse por las cosas en las que realmente fallamos. Por ejemplo, no tuvimos una política de democratización gremial real. Los sindicatos y los gremios tendrían que ser una herramienta para que los trabajadores tengan acceso a trabajo digno y en blanco. No remodelamos el estado ni las metodologías banco mundialistas con las que nos relacionamos con el pueblo. El capital inicial, por ejemplo, sigue siendo el escollo más grande a la hora de emprender una actividad. También es una calamidad el sistema impositivo mil veces emparchado, el IVA al 21%, la ininteligibilidad general de todo el asunto, las rentas que aún faltan grabar, las herencias, las minas; los hidrocarburos, la pesca  etc. Faltan adecuadas leyes antimonopolio, falta más y mejor integración regional (a nivel político ha sido estupendo, pero faltan todavía a nivel económico y legal todo un trecho bien largo). Los veo quejarse de tonteras, indignarse por lo que no se han tomado el trabajo de analizar, gritar cada vez que creen que una política pública se hizo exclusivamente para perjudicarlos. Pero lo que más me aterra, es que he oído a muy pocos de los propios hacer planteos similares. Debo reconocer que muchos estaban demasiado ocupados apagando incendios y corriendo de un lado a otro. Pero para la próxima, será necesario darnos tiempos para plenarios, para escucharnos y ver también qué nos falta. Para alcanzar en base a esos acuerdos, la unidad de las bases. Para que manden las propuestas, para actualizar la doctrina, para no tener que volver a ver a compañeros votando contra sus propios intereses, cegados por globos y cotillón de 15.

Nadie que se ha emocionado hasta las lágrimas, escuchando y viendo a Perón y Evita puede ser indiferente y distante. Somos así. Dejemos de lado a los especuladores, a los mercaderes de ideas, olvidemos a los desleales consuetudinarios. Estos no sirvieron nunca, sólo aparecen para beneficiarse económicamente. Cuando hablamos de peronismo, hablamos de compromiso, de generosidad, de ser solidario, de lealtad a la causa y el proyecto que nos dio origen e identidad nacional. Hablamos de que salimos del pueblo que el peronismo parió con dolor y con alegrías supremas. Nos referimos al placer y la emoción, de encontrar un compañero en cualquier rincón de la vida. Nada es más noble que militancia peronista. Nada es comparable a la alegría de los pueblos peronista. Por eso apelamos al amor y a la igualdad. En caliente, ganadores y perdedores de minúsculas batallas, debemos unirnos para los verdaderos desafíos que nos dieron identidad fundacional. Somos orgullosos cabecitas negras, el hecho maldito de las minorías oligárquicas. Queremos una sociedad justa, libre y soberana. Unidos lograremos la felicidad de nuestro pueblo y la realización de nuestros mejores sueños. Somos peronistas, todo lo demás, poco importa.

 El cambio está en nuestras acciones, no en dichos y proyectos individuales y egoístas.
 'Si la historia es una serie de instantes decisivos, no cabe duda de que el futuro depende de los hechos que estamos presenciando'. - Juan Domingo Perón –
“No hay tiempos mejores ni peores seamos nosotros mejores y los tiempos lo serán” – San Agustín –

PERONISTA

lunes, 9 de noviembre de 2015

Un poco de crisis …(¿?)






Nuestra época se caracteriza por la competencia y no por la cooperación. Es una lucha entre el individualismo y lo comunitario. Esta batalla entre el Yo y el “nosotros” está marcando la pauta de la sociedad contemporánea, con sus lamentables secuelas de estrés incomunicación y desintegración familiar. Lo más grave es que no solo se practica la competencia en forma indiscriminada y en todos los planos, sino que se fomenta como valor incuestionable. A los dos o tres años, los niños ya deben empezar a competir para ingresar a la educación preescolar. Si es publica o si es privada, es el primer dilema, entre pobres y pobres con plata (neo clase media).Los adolescentes se ven obligados a tener éxito en algún deporte competitivo, y ellas, en su apariencia y destrezas de seducción. Al terminar el colegio, los jóvenes tienen que luchar por ingresar a una universidad para obtener un título profesional, ojala en una carrera de prestigio. Todo esto, para luego seguir compitiendo en forma indefinida por conseguir el mejor empleo, él mejor salario, el mejor auto, la mejor casa, el mejor quincho, el mejor celular, el TV más grande (1,80 cm.) y así sucesivamente, hasta llegar a la mejor sepultura (con cajón de madera más cara que el de sus muebles) en el mejor cementerio (si es posible privado). En esta forma, la vida se va transformando en un enfrentamiento continuo, porque al competir transformamos a los demás en adversarios o enemigos. La base de la competencia es la comparación con los  otros, y la meta, es ganar, de manera que en esta contienda, solo importan los resultados. En el mundo de la política por ejemplo, se refleja esta obsesión por el poder. Al igual que en tiempos de la monarquía, se establecen todo tipo de pactos y de alianzas para alcanzarlo y conservarlo, aun a costa del engaño o la traición. A veces da la impresión que ni siquiera saben para que quieren ese poder, lo importante es llegar arriba para ser vistos superiores y poder controlar la vida de los demás (sentirse omnipotentes). Lo mismo ocurre en el ámbito de los negocios donde la competencia puede llegar a ser despiadada. Las grandes empresas absorben o destruyen a las más pequeñas  y vemos como las concentraciones de capital han creado enormes desequilibrios en las estructuras que sostienen la vida en nuestro país (Anónima  etc.). Este fenómeno al  igual que la epidemia, se ha propagado a nivel mundial, creando un sistema de relaciones enfermas a micro y macro nivel (ahora Macri) No debemos, por tanto, extrañarnos que existan grandes cantidades de estrés y muy poca compasión y solidaridad. (…) “El fin del milenio se produciría un colapso de nuestra estructura social, gatillado por una crisis económica mundial y por conflictos bélicos de graves consecuencias para la humanidad. Esto sería consecuencia  de haber construido una civilización sobre bases tan débiles y equivocadas.” (…)
De acuerdo con la teoría del caos, después de la destrucción  viene la regeneración, y probablemente por eso, es necesaria una gran crisis para que nuestro país  pueda renacer .Ya se perciben algunos indicios de que el mundo del futuro será más adecuado para la vida humana. El fenómeno de la globalización ha hecho entender a las naciones que cada acción trae aparejada una reacción que nos involucra a todos; por lo cual ya no es posible concebir soluciones aisladas para enfrentar los problemas, sean del área económica, del medio ambiente, de la informática o de la conducta social. Este nuevo enfoque puede producir un gran cambio social, en el sentido de poner de manifiesto que la co operación (operación en conjunto) da mejores resultados que la división y la confrontación.
Poco a poco se está haciendo evidente que el mundo no empieza ni termina en cada uno de nosotros y que la humanidad es como una gran cadena, en la cual cada eslabón es importante, necesario y único. Todo organismo, individual o social, puede y debe desarrollarse en plenitud para aportar lo mejor de sí a la comunidad. Es importante que cada uno haga su aporte, sin obstáculos, sin reproches, sin egoísmos Afortunadamente se está popularizando la idea de que las fuerzas tienen que unirse en lugar de enfrentarse y anularse. Hace mucho tiempo que Platón lo decía… “buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro”.
No podemos continuar viviendo como si la separación y la oposición fueran inevitables. Es necesario divulgar lo que en el fondo todos sabemos; “que la unión hace la fuerza” y “que si entre hermanos se pelean los devoran los de afuera “Pero no basta con las declaraciones de principios, ha llegado el tiempo de respaldar con hechos aquellos valores en los que decimos creer. Cuando Aldous Huxley afirmaba que: “saber es relativamente fácil. Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera es más duro”, conocía la enorme distancia que hay entre las palabras y la acción .La mejor manera es asumir cada uno su responsabilidad, sin esperar que cambie el gobierno o las leyes, pues eso podría demorar mucho y quizás no tengamos tanto tiempo. El momento de actuar es ahora, lo que cuenta no es lo que pensamos o decimos, sino lo que expresamos a través de nuestros actos y la intención que hay detrás de ellos. Si analizamos con sinceridad completa que es lo que hacemos en la vida, lo que elegimos y lo que rechazamos, que ocupa nuestra energía y nuestro tiempo, y que es lo que postergamos; veremos con claridad cuál es nuestra escala de valores. Es indispensable enfrentar nuestras contradicciones para poder encontrar soluciones y rectificar el camino, dirigiéndonos hacia donde verdaderamente queremos ir. La meta la compartimos, que es el objetivo de la vida misma es “ser lo que somos” y realizar eso que somos en cada cosa, en cada acto, en cada momento No tiene ninguna trascendencia la comparación con los demás, solo tiene valor el progreso que alcanzamos en relación a nosotros mismos.
A menudo lo más simple parece ser lo más difícil, porque vivimos en medio de la complejidad que creamos y que nos crea la sociedad en que estamos insertos. Hay que ser muy valiente para salirse de ella, porque ser disidente implica salirse del juego que está jugando la mayoría, y en consecuencia, significa enfrentarse al peligro de la soledad, la descalificación, la marginalidad y la crítica despiadada de los que están en el juego todavía.
Este problema nos concierne a todos: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, ricos y pobres, negros y blancos, liberales y conservadores, creyentes y agnósticos. Ser persona es vivir en conciencia y plenitud lo que cada uno es en esencia, en su poder más profundo. Es desarrollar todas las capacidades y manifestar en acciones concretas lo que se es por naturaleza.
Nuestra próxima etapa de evolución triunfara la cooperación por sobre el egoísmo en todos los planos, en el próximo milenio Dios quiera que el bien común llegue a ser tan importante como el individual. Que  no habrá lucha de inferiores con superiores, sino un reconocimiento  de las diferencias como fuerzas complementarias. Y eso traerá por fin la paz al país y al mundo.

(Basado en “Vivir como persona”, Dario Lostado”)

jueves, 5 de noviembre de 2015

"La desestabilización en Venezuela sigue el patrón de Chile en 1972"

Entrevista con el periodista francés Maurice Lemoine
"La desestabilización en Venezuela sigue el patrón de Chile en 1972"

El Telegráfo


Usted ha investigado los golpes de Estado en América Latina y considera que hay algunas similitudes con lo que hoy ocurre en los países con gobiernos progresistas. ¿Cuarenta años después cuáles son esas coincidencias?
Estuve presente en Caracas el 11 de abril de 2002 cuando hubo el golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez, en puntos clave como el puente Llaguno y fui el primero en explicar lo que pasó realmente con fotografías. También estuve en Bolivia en 2008 cuando hubo el intento de desestabilizar al gobierno de Evo Morales y conozco bien el caso de Honduras con Manuel Zelaya, así como el caso de Ecuador. Por eso quise escribir un libro sobre los “golpes light” (Los hijos ocultos del general Pinochet, Quito, 2015), pero pensé que para explicar las diferencias con los golpes de los años 60 y 70 debía estudiarlos y eso me permitió hallar diferencias en la manera de proceder así como las similitudes. Si analizamos lo que está pasando en Venezuela, la desestabilización económica tiene exactamente el mismo patrón de lo que ocurrió en Chile en 1972.
¿Desprestigiar la imagen del Gobierno es parte del proceso?
Sí, empiezan por desprestigiar la imagen y luego crean la zozobra económica. Lo vimos el año pasado cuando de repente los medios de comunicación difundieron en el mundo entero que ya no había papel higiénico en Venezuela. Uno se pregunta cómo de un día para otro no hay papel higiénico, pero es una campaña que da risa a todo el mundo y refleja un caos total. En 1972 tampoco había papel higiénico en Chile por las mismas razones y lo que ocurre es muy sencillo, buscan fastidiar a la gente. Hoy en día en Venezuela se necesitan 4 horas para hacer las compras porque en los supermercados ya no hay arroz, no hay harina... y hay que buscar por todos lados porque los empresarios ya no ponen los productos en las perchas sino que las pasan a pequeños vendedores en las calles que los ofrecen a precios 3 o 4 veces superiores, así se crea desabastecimiento y el cansancio de la población, además de la inflación. Con eso consigues que en las próximas elecciones la gente diga: “si seguimos botando por Nicolás Maduro esta situación va a seguir”, entonces debilitas al Gobierno. El mismo sabotaje se aplicó en Chile en 1973 cuando organizaron la huelga de los camioneros, que en un país de 4.000 km de largo fue terrible. Hallar patrones comunes a 30 y 40 años de distancia permite pensar que no es casualidad sino técnicas ya conocidas por quienes las emplean y permite afirmar que son golpes de Estado. La única diferencia es que ya no es militar como ocurrió con Pinochet sino que hoy son más prudentes y astutos. En Honduras 2009 un comando militar sacó a Zelaya de su casa, lo expulsaron a Costa Rica y devolvieron el poder a los civiles; en Venezuela 2002 un grupo de militares secuestró a Chávez, lo trasladó a la isla de la Orchila y devolvieron el poder a los civiles.
 ¿Al devolver el poder a los civiles se legitima un golpe del Estado?
Al pasar el poder de un civil a otro se podrá argumentar que el Presidente era malo, que violó la Constitución y que se trata de un proceso de transición, pero finalmente es un golpe de Estado. La meta es engañar a la comunidad internacional, aunque no lo consigan con los propios habitantes. En Quito la ciudadanía sabe lo que ocurrió el 30 de septiembre de 2010 (30-S), aunque algunos niegan que fuera un intento de golpe.
Los activistas extranjeros que participaron en ELAP 2015, en septiembre en Quito, dijeron que el 30-S las cadenas mediáticas informaron que en Ecuador había una revuelta popular mas no una sublevación policial. ¿Qué recuerda usted sobre ese día?
Los periodistas de derecha saben que la información debe tener una dosis de veracidad para legitimar una mentira. Lo que destacaron los medios internacionales fue la imprudencia del Presidente al ir al Regimiento Quito y le imputaron la responsabilidad del hecho por una supuesta reivindicación salarial de los policías. Además Ecuador tiene la particularidad de tener indígenas y las movilizaciones que protagonizaron en agosto de este año fue expuesto afuera como “Los indígenas en contra de Rafael Correa”, sin precisar que fue una fracción indígena, que —como dice Correa— en procesos electorales no alcanzan ni siquiera el 3% de los votos. En Europa tenemos una visión romántica de los indígenas, además de un sentimiento de culpabilidad por la conquista y el etnocidio, entonces por definición el indígena es bueno y se desconoce que también hay indígenas de derecha, progresistas, conservadores, etc. Este es un factor clave para tratar los temas de Ecuador y Bolivia, pero si hablamos de Venezuela se referirán a la sociedad civil y no a la derecha y extrema derecha.
¿La estrategia de la derecha en América Latina es ‘conmover’ a la comunidad internacional?
Un lector europeo que vea: “La sociedad civil protesta contra las medidas del presidente Nicolás Maduro” se sentirá identificado. En 2014 se decía que en Venezuela los estudiantes protestaban contra Maduro, pero no se aclaró que eran estudiantes de ultraderecha y calificaron a Maduro de dictador.
Y la rapidez con que esas noticias se propagan acentúa el desprestigio de un gobierno...
Los medios de comunicación no organizan un golpe de Estado, pero preparan a la opinión pública internacional para aceptarlo en cualquier momento. En Francia desde hace 15 años sostienen que Chávez fue un dictador y que Maduro también lo es, y dicen lo mismo del presidente Rafael Correa. Pero lo único que ha  cambiado es que nació Unasur y Celac, los instrumentos que les permiten resistir a esa arremetida de la derecha. Pero hay que destacar que la llamada “comunidad internacional” en realidad no sirve porque solo involucra a Estados Unidos y a la Unión Europea cuando el mundo es más amplio. Cuando el presidente Barack Obama emitió el decreto que consideraba a Venezuela una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos, este fue rechazado por la Alaba, la Unasur, Celac, el G77+China y el Movimiento de los No Alineados, es decir, por las 2/3 partes de los miembros de la ONU. Entonces los africanos, asiáticos y latinoamericanos no hacen parte de la “comunidad internacional”.
En ese juego entran las cadenas internacionales de noticias...
Con el internet notamos que la información es tan fácil como “copiar y pegar”. En Europa hay un fenómeno, un diario da la línea y es El País de España. Por razones históricas España ha estado cerca de Latinoamérica, entonces los europeos consideran que ellos conocen mejor a la región, pese a que hoy El País es vocero de las multinacionales españolas y el periódico más hostil con la izquierda de América Latina. Además es accionista de Caracol de Colombia y Le Monde en Francia, eso explica cómo funciona la información.
¿Las ONG defensoras de la libertad de expresión cierran ese círculo?
Soy periodista y defiendo ferozmente la libertad de expresión, al mismo tiempo el derecho a la información. Ahí los latinos han avanzado con respecto a Europa al trabajar en una regulación del espectro mediático donde los bancos no puedan invertir, lo que es positivo, así como destinar una tercera parte del espectro a medios comunitarios. Los medios privados atacan a los países con “leyes mordazas” porque “no hay libertad de expresión”, pero cuando vengo al Ecuador leo todos los diarios y veo noticieros, entonces si eso no es libertad de expresión, ¿qué es? Las ONG como Fundamedios, Reporteros Sin Fronteras (RSF) o la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) cierran ese círculo. Le Monde Diplomatique denunció que RSF es financiado por la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la ultraderecha cubana de Miami y fuimos atacados por eso. Hoy sabemos también que en 2014 la NED entregó más de $ 1 millón a la oposición ecuatoriana y más de $ 2 millones a la oposición venezolana, el año de las guarimbas.

Fuente: http://www.telegrafo.com.ec/politica/item/la-desestabilizacion-en-venezuela-sigue-el-patron-de-chile-en-1972.html
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 5 de mayo de 2015

TRATADO DE 1904 ENTRE CHILE Y BOLIVIA.

               Arica
                                     TRATADO DE 1904  ENTRE CHILE Y BOLIVIA.
(Compraventa de territorios)
Estimados amigos, Amigas, Familiares dentro y fuera de la patria, integrantes del selecto grupo humano: “VIERNES. CITA CON LA HISTORIA DE…”, desde hace un tiempo a la fecha, he querido saber el motivo por el cual se está discutiendo el tema del “Tratado de 1904, entre Chile y Bolivia”, tema que se está llevando de una forma callada por nuestras autoridades, sin dar a saber la realidad de lo que se trató en aquella época (1904), dentro de las indagaciones y de buscar antecedentes, me encontré con este documento escrito por un Oficial de la Armada de Chile en retiro, en el cual relata lo que Uds., yo, y millones de chilenos desconocemos, ya es hora y tiempo de saber la verdad, sobre este tan bullado tratado de “Paz y Amistad de 1904”, que en la práctica fue un acuerdo comercial mediante el cual Bolivia renunció al acceso al Pacifico y Transfirió a Chile los territorios del litoral desde el paralelo 23º Sur a la desembocadura del Rió Loa, todo esto, a cambio de compensaciones en dinero, infraestructura y facilidades aduaneras y comerciales que nos comprometen a perpetuidad y que se están cumpliendo al día de hoy en la zona norte de nuestro país.
Todos hemos escuchado por parte de las autoridades bolivianas que el Tratado de 1904 “Fue impuesto por la fuerza, para que Bolivia cediera su (pretendido) litoral “a Chile.
En primer lugar, al leer este tratado cualquiera persona, con un poco de perspicacia, puede ver que mas que un tratado es un CONTRATO de COMPRAVENTA que se efectuó 20 años después de terminada la Guerra del Pacifico, en la cual Bolivia dejó de participar, después de la Batalla de Tacna o Campo de la Alianza el 26 de Mayo de 1880.
NO HUBO CESIÓN DE TERRITORIOS, SINO MAS BIEN UNA VENTA.
Bolivia vende voluntariamente un territorio y Chile se lo compra a un precio altamente conveniente para las autoridades altiplánicas que hacen un pingüe negocio ya que sus finanzas no resistían el pago a sus creedores.
Para mantener la zona de Antofagasta en su poder, Chile bañó con la sangre de sus marinos las tecas de las cubiertas de los buques de guerra, al igual que los soldados en las arenas del desierto. Ese fue un precio no tangible en el tratado.
Estimados amigos, amigas y familiares en FB, Chile compró ese territorio de acuerdo a los siguientes pagos directos, los enumeraré de a uno para su mejor comprensión y análisis, objeto puedan así difundir entre sus amistades, familiares y contactos en FB.
1º.- Chile debió construir a su cargo, en toda su extensión, el ferrocarril de Arica a La Paz, debiendo ceder gratuitamente el tramo a ese país. Esta obra le costo a Chile 2.750.000 Libras Esterlinas de la época. Si consideramos el cambio establecido, una vez que se compatibilizaron los patrones de oro y plata a comienzos del siglo XX, de US$ 4,86 por esterlinas (este dato es entregado por el Banco de Inglaterra), valor que existía desde mediados del siglo XIX, con pequeñas variaciones, Chile invirtió US$ 13.365.000 de la época.
2º.- Chile sirvió de Aval hasta el 5 por ciento por garantías de los capitales dados en préstamo, a Bolivia para la construcción de los ferrocarriles de Uyuni a Potosí, de Oruro a la Paz, de Oruro a Cochabamba por Santa Cruz, de La Paz a la región de Beni y de Potosí a Santa Cruz por Sucre y Lagunillas, lo que significó un desembolso del erario nacional de 595.000 libras esterlinas, equivalente a US$ 2.891.700.
3º.- Chile entregó a Bolivia 300.000 libras esterlinas para su uso discrecional, vale decir, US$ 1.458.000, a cambio indicado anteriormente.
4º.- Chile pagó los créditos reconocidos por Bolivia, por indemnizaciones a favor de compañías mineras de Huanchaca, Oruro y Corocoro y por el saldo de un préstamo obtenido en Chile en 1867, en la cantidad de 4.500.000 pesos oro de 18 peniques, vale decir, 337.500 libras esterlinas o US$ 1.640.250.
5º.- Chile pagó 2.000.000 pesos oro de 18 peniques a la cancelación de las siguientes obligaciones de Bolivia:
a) Préstamo para construcción del ferrocarril de Mejillones a Caracoles, el 10 de
Junio de 1872.
b) Deuda a favor de don Pedro López Gama.
c) Los créditos a favor de don Juan G. Meiggs.
d) La deuda a favor de don Juan Garday.
Todo estos pagos, representó 150.000 libras esterlinas o US$ 729.000 para el erario nacional, a todo esto, se le agrega al mas libre transito de mercaderías, ya conocido por la opinión publica, que le ha permitido a Bolivia estar EXENTA de tasas, Impuestos y otros gravámenes.
Se podría valorizar lo que Chile ha perdido de percibir con la aplicación de esta cláusula de este Tratado, si se considera Bolivia, desde 1904, como un país afecto a los gravámenes nombrados anteriormente. Esto incluiría impuestos, tasas, derechos de embarque, etc., etc., etc., Y eso sería un valor sideral, que Chile continua año tras año perdiendo de percibir hasta el día de hoy, a favor de Bolivia, sin considerar la inversión en obras publicas para favorecer el libre transito de ese país, que son financiadas con los impuestos pagados por todos los chilenos… Sí, así como lo lee, impuesto pagados por todos nosotros los chilenos.
Este cálculo debería hacerlo el Ministro de Relaciones Exteriores, con la colaboración de los Ministerios de Hacienda, Economía y Obras Publicas, para demostrar todo lo que Chile ha perdido desde 1904 a la fecha, por conceder libre tránsito a quienes no valorizan el esfuerzo chileno. No se puede concebir que las autoridades de los diferentes gobiernos no lo hayan hecho a la fecha, han pasado 109 años y nadie lo ha planteado, nadie ha hecho nada para poder difundir entre los chilenos para su conocimiento general, Tratado que se debiera enseñar en los colegios y universidades para el conocimiento de nuestra juventud, quienes serán las que tendrán el deber de defendernos en el día de mañana.
Además. Se debe hacer presente que, de acuerdo a lo establecido desde tiempos remotos hasta el día de hoy, después de una guerra los vencidos DEBÍAN pagar compensaciones de guerra a los vencedores (por ejemplo hoy, EE.UU. se está pagando compensaciones de guerra con el petróleo de Irak).
Chile le exigió a Perú, como parte del pago de las compensaciones de guerra, la cesión de la provincia de Tarapacá una vez finalizada la Guerra del Pacifico. En este caso Bolivia debería haber pagado compensaciones de guerra a Chile con la cesión de su litoral, lo que Chile no cobró, liberando al gobierno boliviano de esta enorme deuda. Lamentablemente este beneficio no fue taxativamente incluido en el Tratado de 1904. (Los políticos siempre dando garantías de territorio, una vez más).
Inexplicablemente, Chile prefirió la compra del “Litoral boliviano” y nuestro país debió asumir los costos y gastos de ese conflicto bélico, que correspondían a ese país. Este calculo de las compensaciones de guerra que correspondían a Bolivia debería hacerlo el gobierno Chileno, para demostrar lo caro que nos costo recuperar nuestros antiguos territorios, que habría que agregarlo a los cargos directos indicados anteriormente.
Al revés, Chile debió pagar enormes suma de la época ascendentes, de acuerdo a lo establecido anteriormente en pagos directos, al menos de US$ 20.084.950, cantidad exorbitante para la época, para recuperar, mediante la compra, sus territorios despojados por una decisión autoritaria de Bolivia, a través del General Sucre.
La idea de vender a Chile este territorio, se debe a los antecedentes que existían de que Rusia vendió Alaska a los Estados Unidos en 1867, en la suma de US4 7.200.000, una extensión de 1.700.036 Km. cuadrado, que equivale a todo nuestro territorio nacional, incluido nuestro Territorio Antártico. Ello llevó a Bolivia a vender a los brasileños en 1903, después de su rendición en la guerra del Acre, un territorio de 190.000 Km. cuadrados en 2.500.000 libras esterlinas o su equivalente de US$ 12.150.000 de la época. Si los norteamericanos habían comprado el Km. cuadrado en US$ 4,24, este negocio para los bolivianos con los brasileños fue excelente, pues recibieron US$ 63,94 por Km. cuadrado, en moneda del mismo valor, ya que el cambio del dólar con la libra esterlina, moneda de referencia, se había mantenido desde mediados del siglo XIX.
Entonces para los bolivianos de la época, vender a Chile 66.170 Km. Cuadrados y no los 120.000 Km. Cuadrados que reclaman los bolivianos (Ref. Chile y Bolivia. De Jaime Eyzaguirre, Santiago de Chile 1963, pagina45) en US$ 20.083.950 de pagos directos y otros intangibles y perpetuos, ya no era un excelente negocio, sino mas bien un fantástico negocio, porque el Km. Cuadrado de desierto lo vendían en un mínimo de US$ 303,52, junto con los beneficio perennes e intangibles de libre transito, sin costo alguno. (Hay autores como Conrado Ríos Gallardo y Carlos Bustos que indican que el costo total de ese tratado para Chile fue de 7.000.000 de libras esterlinas, equivalente a US$ 34.020.000, porque algunos costos aumentaron durante las obras. Ello daría un valor total de US$ 514,13 por Km. Cuadrado de desierto).
Amigos, y Amigas, de aquí se desprende que, Bolivia no cedió territorio como dicen sus autoridades, sino que lo vendió haciendo un fantástico negocio para la época, que permitió solucionar graves problemas de financiamiento de los gobiernos bolivianos de ese periodo. Por lo tanto, NO se puede inventar pretendidos derechos de una salida soberana al mar chileno.
¡¡Quien vende un bien, pierde todo derecho sobre el!!... ¡¡El que compra recibe el bien en el estado que se encuentra y el vendedor renuncia a sus derechos sobre el bien vendido!!... Esto figura en todas las legislaciones del mundo.
Todos los chilenos, de una manera u otra, estamos financiando y financiaremos por siempre, con el pago de nuestros impuestos, los costos del libre transito boliviano y las exenciones de gravámenes que los benefician. Así de simple.
¡¡El reclamo boliviano, es simplemente una pretensión sin ninguna base!!...No hubo cesión de territorios, sino una venta, sí señores una venta de territorio!!
¡¡Los Chilenos no debemos aceptar ceder nuestro territorio a quienes No tienen derecho sobre él…!!
Amigos, Amigas y Familiares integrantes del grupo: “VIERNES, CITA CON LA HISTORIA DE…”, como Administrador de este selecto grupo de compatriotas, amantes de lo nuestro, no me cabe la menor duda de que estos son temas por la gran mayoría de nosotros mas o menos conocidos, más estimo que… por tratarse de materias que en los Colegios y Universidades se pasan muy superficialmente y en muchos de ellos ni siquiera lo mencionan, además y de seguro no las preguntan en la PSU, por lo tanto, nosotros tenemos el DEBER de enseñarla y repetirlas cuantas veces sea necesario a nuestros hijos y nietos con la misma fuerza e insistencia con que personeros bolivianos dan versiones antojadizas y nuestros medios de comunicaciones, escritas y televisivas hacen de caja de resonancia muchas veces con mas fuerzas que la respuesta de nuestras autoridades de turno, y lo que es peor aun, escuchamos frecuentemente a compatriotas que opinan estar de acuerdo con una salida soberana de Bolivia al Mar Chileno…¡¡Por Favor!!...de que chilenos estamos hablando, téngase presente, hemos perdido territorios y vidas de compatriotas por defenderlo, para que autoridades políticas con una firma lo regalen.
Espero que estos escritos sean difundidos entre nuestros amigos, familiares y contactos de redes sociales, saquemos un buen provecho de estas herramientas que nos brinda la tecnología actual, para una mayor información de la ciudadanía que desgraciadamente desconoce como son los verdaderos hechos históricos y que, muchos de ellos se quedan con las tergiversaciones del Presidente boliviano Evo Morales y de nuestros parlamentarios y autoridades, estoy seguro que muchos de ellos aun desconoce este Tratado de 1904, nunca he escuchado que mencionen el tratado expuesto dentro del contexto que realmente fue…
¡¡UNA COMPRAVENTA DE TERRITORIOS…!!
Hasta el próximo fin de semana Dios mediante cuando nuevamente nos encontremos con un interesante tema histórico en el “VIERNES, CITA CON LA HISTORIA DE…”

Gentileza de: Ernesto Paredes Carrasco.
https://www.facebook.com/Pacea71
  

domingo, 5 de abril de 2015

Respuesta a la “mala forma”



La funcionaria del Departamento de Estado criticó los controles de divisas y dijo que así no hay inversiones. El ministerio le respondió con una afilada comparación entre la situación social de los dos países.
La Cancillería argentina respondió anoche en muy duros términos a las declaraciones de la subsecretaria para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado norteamericano, Roberta Jacobson. La funcionaria había dicho el viernes que la economía argentina está “en muy mala forma”, lo que el ministerio consideró “una injerencia”. Jacobson había hablado en Washington presentando un informe sobre la región de la Oficina del Representante Comercial de su país que recogía la “preocupación” de empresas norteamericanas sobre el control de divisas en Argentina. Jacobson, que estará la semana que viene en la Cumbre de las Américas de Panamá, agregó que esto supuestamente es “una barrera a la inversión privada”.
La extensa nota que difundió anoche la Cancillería argentina es un completo análisis de la economía nacional. Primero arranca aclarando que “a diferencia de Estados Unidos de Norteamérica, la República Argentina no suele opinar acerca de las cuestiones internas de otros países aunque sí critica y seguirá criticando la injerencia en los asuntos internos de otros países. Sin embargo, luego de las declaraciones de Jacobson es necesario señalar que la actual crisis financiera internacional, que generó que gran parte del mundo se encuentre ‘en muy mala forma’, se originó pura y exclusivamente en el corazón del sistema financiero estadounidense”.
Abundando en este análisis, la nota explica que “el colapso del capitalismo financiero se inició a mediados de 2007, cuando el mercado hipotecario de EE.UU. mostró una violenta contracción que empujó a la economía globalizada a la peor recesión desde La Gran Depresión de los años ’30. Según la mayoría de los especialistas la feroz e irresponsable desregulación financiera llevada adelante por las autoridades de EE.UU., que dio lugar a una verdadera fiesta de la especulación que, como no podía ser de otro modo, derivó en una hecatombe económica a escala mundial. Casi ocho años han pasado y el mundo todavía se encuentra sufriendo los coletazos de esta crisis”.
En este contexto, la nota destaca que “resulta curioso que los representantes de EE.UU. se refieran al estado de la economía de los restantes países pasando por alto el influjo determinante que tienen sus propias decisiones de política económica sobre la economía mundial. Más aun cuando Estados Unidos es desde hace años una economía de elevado nivel de endeudamiento –la relación entre la deuda y el PIB es del 105 por ciento–. A diferencia de Estados Unidos, los restantes países toman al dólar como moneda de reserva internacional, mientras Estados Unidos tiene el privilegio de emitirlo”.
El problema es también una injusticia social interna, porque “no sólo el mundo sufre las consecuencias. La gran mayoría de los trabajadores de EE.UU. todavía se encuentra experimentando las mismas consecuencias de la crisis con pérdidas en sus ingresos y en el empleo. Por ejemplo, el ingreso real de las familias acumula una caída de casi 8 por ciento desde 2007, y se encuentra en valores de 1995. Por otro lado, el colapso en los niveles de empleo que produjo la crisis indica que la profundidad y la severidad de la actual situación está lejos de ser superada. La tasa de empleo de los EE.UU. cayó más de 5 puntos porcentuales y se encuentra en niveles de 1985. Además el 70 por ciento de los países tienen una distribución del ingreso más igualitaria que Estados Unidos”.
Por lo tanto, afirma el ministerio, “antes de opinar sobre la realidad de otros países, los funcionarios de los EE.UU. deberían ocuparse y preocuparse por la realidad de millones de sus compatriotas que todavía pagan las consecuencias de la aplicación irrestricta de los preceptos del famoso Consenso de Washington que, como su nombre lo indica, no fue precisamente concebido en alguno de esos países latinoamericanos sobre los que las autoridades estadounidenses tanto gustan de opinar”.
La segunda mitad de la nota marca un contraste con la situación de nuestro país. “A pesar de la influencia negativa que ejerció la crisis estadounidense, la política económica aplicada por Argentina logró un crecimiento económico entre 2003 y 2014 de 5,7 por ciento promedio. Este crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica han permitido que la tasa de inversión se ubique en 19,8 por ciento del PBI en 2014, 5,5 puntos porcentuales por encima de lo registrado en 2003.”
“A diferencia de otros períodos históricos, este crecimiento se dio en un contexto de equilibrio externo, alcanzándose un resultado de cuenta corriente de -0,9 por ciento del PBI en 2014. La destacada suba de las exportaciones y el equilibrio en el frente externo permitieron acumular reservas internacionales y aplicar una profunda política de desendeudamiento. Esta política de desendeudamiento de los últimos años fue fundamental para encarar todas las medidas contracíclicas que fueron impulsadas, en buena medida, para proteger a la economía de los efectos contractivos de la economía mundial resultantes de la crisis iniciada en EE.UU. La caída de la deuda del sector público nacional desde 137,8 por ciento en 2003 al 42,8 por ciento en junio de 2014 permitió reorientar los recursos hacia fines productivos y a las políticas sociales que el país demandaba. Más aún, la caída de la deuda externa, que pasó de un 79,2 por ciento del PIB en 2003 a un 15,1 por ciento en 2014, permitió liberar divisas para potenciar las inversiones particularmente en infraestructura. El camino del desendeudamiento ha tenido una sola amenaza en todos estos años, que ha sido el accionar de los fondos buitre, que han encontrado importante respaldo en la Justicia y el Congreso de los EE.UU.”
“A contramano de lo que los medios dicen, en consonancia con la funcionaria estadounidense, para generar fantasmas cambiarios, las reservas son mucho más sólidas que antes. En 2003 Argentina necesitaba 9,6 veces el saldo de reservas internacionales para cancelar todos los vencimientos futuros de deuda. En la actualidad, dicha cifra se ha reducido hasta 4,6 veces.”
“En el plano social, la brecha del ingreso entre el 10 por ciento más rico y el 10 más pobre de la población se redujo entre 2003 y 2014 a la mitad, mientras que en 2014 la participación de los asalariados en el ingreso alcanza el 50,9 por ciento, cuando en 2004 era del 30,6 por ciento. Asimismo, el sistema de protección e inclusión social de Argentina hoy llega a más de 16 millones de titulares de derecho, con programas que cubren embarazo, niñez y terminalidad educativa. Además se instrumentaron dos planes de inclusión previsional llevando la cobertura a prácticamente el ciento por ciento.”
Como se observa, sólo una visión parcial puede afirmar que la economía argentina se encuentra “en muy mala forma”. Claro que Estados Unidos nos tiene acostumbrados a este tipo de excesos. En la misma exposición donde dio su interpretación de la economía argentina, declaró estar “decepcionada” por el mayoritario rechazo de los países de la región al ataque sufrido por la hermana República de Venezuela por parte de EE.UU. Tal como expresó la Argentina en la OEA sobre la amenaza a Venezuela nadie en el continente se olvida de Juan Bosch, Jacobo Arbenz, Salvador Allende, el asedio a los sandinistas o la invasión a Grenada. Todos ellos, al igual que Venezuela, declarados una “amenaza a Estados Unidos” antes de sufrir las trágicas consecuencias que siguieron a las denuncias contra dichos líderes populares. Tampoco se olvida el pueblo argentino “que la última vez que los funcionarios de EE.UU. vieron a la Argentina en ‘muy buena forma’, durante la década de 1990, el país terminó en la peor crisis política, económica y social de su historia”.
Es por eso, concluye la carta, que “Argentina hoy reafirma que es un país soberano que decide sus propias políticas en función de los intereses de su pueblo, y no buscando ser el mejor alumno de los EE.UU. Evidentemente, hay quienes extrañan la época de las ‘relaciones carnales’. Casi doce años de una política económica autónoma, soberana e inclusiva nos han enseñado a todos los argentinos no dejarse atemorizar por expresiones falaces de funcionarios extranjeros”.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-269783-2015-04-05.html 

sábado, 4 de abril de 2015

En Argentina la oposición es políticamente estúpida y cómplice del imperio




Los K pasarán a la historia no por sus presuntos negocios ilegales sino por sus méritos reales, entre los cuales descuella su participación en ese bloque independiente. Y la oposición pasará a la historia por su estupidez política y su complicidad tácita con el Imperio.Mario Bunge, un inteligente provocador
Por Jorge Estrella. Es uno de los mayores pensadores que ha dado la Argentina. A sus 95 años no ha perdido la lucidez ni su capacidad para hacer temblar al mundo intelectual con sus polémicas miradas. Aquí afirma que los psicoanalistas buscan dinero antes que la curación de los pacientes y embiste contra las vacas sagradas de la filosofía del siglo XX. También cuestiona a grandes nombres de la ciencia, que conoce muy bien. “Stephen Hawking y John Wheeler (quien acuñó el término “agujero negro”) fueron físicos competentes y al mismo tiempo grandes macaneadores”, dispara. El peronismo y el destino de su última variante también entran dentro de su análisis.
La intensa vida intelectual, política, académica y personal de Mario Bunge, se expone en su reciente libro Memorias – Entre dos mundos, (Gedisa-Eudeba). 14 capítulos más un apéndice escrito por su esposa Marta -Mi vida con Mario-, totalizan 400 páginas. Repasa en ellas su fecunda y prolongada actividad filosófico-científica en puntos centrales de su pensamiento como la actual ontología de las ciencias, el lugar de la causalidad, el monismo materialista, la filosofía de la biología, la filosofía social, por ejemplo.
Sus definiciones doctrinales y su intensa crítica al psicoanálisis, al positivismo, al dualismo mente-cuerpo, al existencialismo, a la dialéctica marxista pero no a su crítica del capitalismo son otros temas que señorean en el volumen. A sus 95 años, el reconocido filósofo atestigua su condición de habitante de dos mundos en la descripción de sus viajes, trabajos y contactos con personalidades como Houssay, Leloir, Arturo Frondizi, Popper, Quine, Carnap, entre muchísimos otros.
- Usted sostiene, como un encomiable propósito que orientó su tarea intelectual, “estudiar problemas, no autores”. ¿A qué atribuye que en los estudios humanísticos se haya afianzado justamente lo contrario, repetir autores como si sus textos fuesen sagrados?
– En las ciencias se investiga problemas, no autores, porque se procura conocer el universo, no opiniones más o menos acertadas. Además, es más fácil seguir a una columna que encabezarla.
- Ya que sus dos pasiones –ciencia y filosofía- nacieron y crecieron juntas en Ud., ¿cree hoy que hay algún modo de demarcar ambos dominios como diferentes, o por el contrario que sólo hay un conocimiento, el de la ciencia?
– No, porque la filosofía tiene una problemática distinta de las problemáticas de las decenas o centenas de ciencias particulares. Por ejemplo, el ontólogo pregunta qué es el espacio físico, no cómo es el espacio vecino al Sol; el gnoseólogo busca una teoría general de la verdad, no las verdades particulares de la parasitología o de la antropología; y el axiólogo se pregunta por el bien en general, no por los bienes económicos o epidemiológicos. Además, la investigación filosófica, como la matemática, es puramente conceptual, aunque se ha empezado a hablar (no a hacer) de filosofía experimental.
- En su último libro Ud. recuerda que fue echado del partido comunista en 1947. ¿Sigue aun creyendo que Cuba es una joya en América, pero una joya en bruto porque le falta algo más de libertad?
– Cuba es una joya porque ha eliminado a la mafia y ha socializado la sanidad y la educación. Pero no es una sociedad socialista porque la propiedad ha sido estatizada, en lugar de ser socializada, y porque el poder político está en manos del gobierno, no del pueblo. Se convertirá en socialista en la medida en que se organicen cooperativas y en que los cargos políticos se llenen por concurso, no por mandato de un puñado de dictadores.
- Si se pregunta a especialistas en filosofía quién fue el más grande filósofo del siglo XX, las respuestas oscilarán entre escoger a Heidegger o preferir a Wittgenstein. Y lo cierto es que ambos desprestigian al pensamiento filosófico desde un lenguaje confuso. ¿Qué piensa Ud. que los ha conducido a tal éxito?
– Heidegger tuvo éxito porque tuvo el descaro de hacer pasar el disparate por filosofía profunda. Y Wittgenstein tuvo éxito porque no abordó ningún problema filosófico. Ninguno de los dos contribuyó a saber en qué nos distinguimos de los demás animales, que es pensar, o en qué consiste la justicia. Ambos fueron escapistas y ninguno de ellos exigió conocer algo, ni siquiera historia de la filosofía. Wittgenstein pasó por la puerta ancha del jardín de infantes, y Heidegger ni siquiera vio la puerta.
- Ud. ha distinguido cuidadosamente entre la ley como pauta objetiva, invariable, y el fenómeno sometido a ella, transitorio, cambiante. Y su ficcionismo moderado sobre la naturaleza de los entes matemáticos defiende que los objetos matemáticos son ficciones, “pero sometidas a leyes inexorables”. En ambos casos defiende un dualismo (hecho-ley) ¿Por qué, entonces, su resistencia al dualismo mente-cuerpo? ¿Es por fidelidad al monismo materialista que Ud. reduce lo mental en lo neuronal?
– Yo he adoptado y desarrollado el monismo psiconeural porque es el principio filosófico que anima a la neurociencia cognitiva, la rama más avanzada de la psicología. Dicho monismo es ontológico -“Todo lo mental es cerebral”- pero no metodológico, ya que reconoce que hay muchas maneras de entender lo mental: estudiando mecanismos neuronales, conductas, expresiones verbales, declaraciones de pacientes, etc.
- Su rechazo de la teoría psicoanalítica cubre también los resultados de la terapia psicoanalítica. ¿Hay estudios serios que muestren ese fracaso terapéutico?
– La filosofía tiene una problemática distinta de las problemáticas de las decenas o centenas de ciencias particulares. El psicoanálisis sólo se practica en Buenos Aires, París y Barcelona. No se lo enseña en ninguna universidad de punta, porque, al igual que la homeopatía, no investiga. Transcurridos 114 años, los psicoanalistas no han hecho ni un solo experimento. No les interesa poner a prueba lo que afirman: constituyen una iglesia. Tampoco llevan la cuenta de las curaciones de depresiones, esquizofrenias, ni adicciones. Buscan guita, no curación ni comprensión.
- Su materialismo difiere del dialéctico marxista con fuertes razones. ¿No estima que las transformaciones nacidas de la ciencia y de la tecnología merecen más justamente el nombre de revolucionarias que las cumplidas por Lenin, Stalin o Mao? En otras palabras, ¿no fueron más significativos para las transformaciones sociales gente como Faraday, Edison o Fleming?
– Efectivamente. Peor aún: los materialistas dialécticos condenaron inicialmente todas las revoluciones científicas posteriores al materialismo histórico, desde la lógica matemática y las dos relatividades, la cuántica, la teoría sintética de la evolución y la psicología biológica. Pero hubo buenos historiadores marxistas, porque han subrayado la importancia del aspecto económico de todo lo social.
- Hablando de su ontología materialista, la lectura usual del experimento ideado por (John Archibald) Wheeler -“elección retardada”-, sostiene, Hawking entre otros, que un fotón que ha pasado por una de dos ranuras y ha sido interceptado, “regresa al pasado”, modifica su comportamiento ya cumplido y toma un camino alternativo. ¿Encaja esa versión del experimento en su ontología cuántica?
– Wheeler, con quien conversé muchas veces, fue un físico competente y al mismo tiempo un gran macaneador. Lo mismo se aplica a Hawking. No los citemos como autoridades en todo: celebremos sus aciertos pero critiquemos sus errores, que no habrían cometido si se hubiesen atenido al realismo y al materialismo filosóficos. Es imposible regresar al pasado porque ya no existe, y es imposible que un trozo de materia sea un montón de bits, porque la unidad de información carece de propiedades físicas y sólo tiene sentido con referencia a un sistema informático.
- Entre el peronismo original que Ud. conoció en el poder y el actual peronismo gobernante, ¿ve diferencias sustantivas?
– Ante todo, no estoy informado sobre el peronismo posterior a mi trasplante de país en 1962. Aún así, de lejos, creo que ha habido tanto cambios -democracia política, respeto por los derechos humanos, desaparición de las Fuerzas Armadas como fuerza política y apoyo a la investigación científica- como permanencias -caudillismo, intento de amordazamiento de la prensa, e improvisación. Los peronistas no responden a las acusaciones justas de los opositores, y estos repiten los errores de la llamada Unión Democrática. Además, se niegan a ver una novedad importante: la formación de un frente único sudamericano anti-imperialista, el primero en 200 años. Los K pasarán a la historia no por sus presuntos negocios ilegales sino por sus méritos reales, entre los cuales descuella su participación en ese bloque independiente. Y la oposición pasará a la historia por su estupidez política y su complicidad tácita con el Imperio.
- De su cuantiosa producción intelectual, ¿qué destacaría como su aporte más significativo al pensamiento contemporáneo?
– Dos: mi trabajo de axiomatización realista, pero no clasicista, de varias teorías físicas, en particular la cuántica; y la construcción de una filosofía cientificista, y por tanto realista, materialista, sistemista y humanista.
Mario Bunge se doctoró en Ciencias Fisicomatemáticas por la Universidad de La Plata en 1952. Fue homenajeado con el Premio Príncipe de Asturias, 14 títulos de doctor honoris causa y cuatro de profesor honorario. Actualmente es profesor de Filosofía en la McGill University de Montreal (Canadá). Los temas principales de su amplia bibliografía (40 libros y más de 500 artículos) son la física, la filosofía de las ciencias naturales y sociales, la semántica, la ontología y la ética.
Agregado por george on 4 abril, 2015.
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