viernes, 1 de octubre de 2010

EXTRADICION: Dicentir el acuerdo pero no acordar el dicenso?

Disentir es una actitud libre, personal o colectiva, de afirmar otra cosa a la propuesta. Psicológicamente es la primera actitud del hombre, al reconocerse como otro distinto del padre, para convertirse en adulto. El disenso enriquece el obrar humano y consolida una sociedad plural, al mismo tiempo que invalida cualquier intento homogeneizador o totalitario.
Muchos vinculan el disenso con la discrepancia entendida como negar el consentimiento a algo o alguien. Por el contrario, para nosotros el disenso no se agota en el afirmar lo que no se quiere(en la negación) sino que logra su plenitud en el pensamiento (teoría alternativa) y la actitud (práctica) no conformista a la dada. Es el origen del pensamiento y la conducta alternativa al orden o la normalidad constituida.Surge entonces el disenso en su función ético-política por antonomasia, como origen de la legitimidad política de la democracia pluralista y participativa, y no ya democracia acuerdista, de pactos o logias, que se caracterizan por tomar las decisiones antes de la deliberación. Esto es, transforman a la deliberación de las partes en un simulacro para la galeria y que sabemos cuales son los resultados.Es por tanto ,entoces poco feliz la intencion de concensuar en lo politico-juridico del caso de extradición de Apablaza como lo ha dejado entrever el senador Espinoza (R.N.) En cuanto al oportunismo politico (que dice haber influido en esta resolucion) de un tiempo eleccionario, deberiamos recordar el concenso del “no” que participo Piñera en epoca de Pinochet, eso no fue oportunismo politico? Ahora si , ahora no Quisiera recordar.que porque somos distintos somos iguales ,no es lo mismo el  incendio del que estan acusados los mapuches al  atentado a la Amia o la embajada de Israel.
Podemos dicentir el acuerdo pero no acordar el dicenso?
En todo disenso, afirma el filósofo Wagner de Reyna, hay un enfrentamiento, una contradicción insalvable, y así resulta lo contrario de la dialéctica, que anticipa la síntesis que vislumbra –complacida y anhelante- en el horizonte. ... Detrás del contenido lógico del disenso siempre hay una necesidad – axiológicamente fundada en lo insobornable- de hacer vencer la verdad. Nada más lejos de él, que el parloteo – hablar por hablar y discutir por discutir- y que la jovial disposición a un compromiso que no compromete a nada. Tal suele ser el tan celebrado consenso”