sábado, 26 de febrero de 2011

La conectividad y la cultura

 La conectividad. ¿Qué significa estar conectados? La respuesta no es sencilla  pero creo que para los jóvenes estar conectados es de algún modo estar en el mundo, y eso no es saber aquello que se supone deben saber, sino saber lo que ocurre a través de ese intersticio entre la cultura oficial y la cultura popular en el que siempre confrontan dos estilos de vida, dos verdades, dos formas de ver el mundo. Los jóvenes quizá por estar en ese lugar de transición son los más perceptivos a esas contradicciones. Unas sociedades donde el discurso del trabajo entra en cortocircuito con las dificultades para encontrar trabajo, donde la democracia se ve desmentida por el poder  económico de grupos hegemónicos y  mafias, donde la seguridad es vulnerada por la violencia de los que dicen ser responsables de la seguridad, donde la vida sana que promueven los medios es más cara para el común de la población y oculta la pobreza. La lógica de la conectividad es mucho más que la definición en la cual nos referimos a la capacidad de conexión entre computadores, nos referimos a la capacitad de interactuar con los múltiples soportes tecnológicos en los que se hace y se deshace la vida contemporánea.
Los jóvenes que atraviesan hoy los universos cibernéticos intuyen entonces que en la brecha digital hay también una brecha cultural y política que habla de su futuro. Un futuro que como dijo el Indio Solari llegó hace rato. Discutir sobre independencia del periodismo o sobre periodismo y política es tema de la Argentina actual .Pero al hacerlo de la comodidad y del encierro conceptual  predeterminado, embretado en prejuicios en un mar de información, que muchas veces se torna innavegable y hacen arribar sus barcos, botes ,balsas de ideas a pequeñas islas de una vida virtual, denota la falta de una brújula empírica. En las cuales pretenden ser Colones en tierras nuevas, repitiendo los errores que ellos mismos critican o criticaron. Siendo en forma ambigua también los Robín Hood del ciberespacio comunicacional  
                        *  (…) Disenso, transgresión y rebelión
..(…)  Suelen confundirse estas tres nociones, sea por lo próximas, sea por interés.
“La transgresión se produce, en general, sobre normas, pautas o leyes ya establecidas y de uso regular que el transgresor no respeta o viola. Esto lo hace explícitamente, como un acto de su voluntad, y no por desidia o abandono. Vgr. El hábito juvenil de conducir de contramano en calles y avenidas.
La transgresión es sobre materia leve y delito no grave. En grupos marginales y adolescentes es donde se reclutan la mayor cantidad de transgresores. Incluso no perdura mucho en el tiempo; es epocal y supone un quantum de inmadurez psicológica. Otro de sus rasgos es su carácter urbano o pueblerino.
Por el contrario el rebelde es, en general, “el emboscado”, como sagazmente ha hecho notar Ernst Jünger en Tratado del rebelde (1951): “Dos cualidades se dan en el emboscado (Waldgänger). No consiente que ninguna superioridad le prescriba la ley, ni por la propaganda ni por la fuerza” (3). La figura emblemática del rebelde es Robin Hood. El recurso a la selva es una nueva respuesta de la libertad, ante la libertad que la tiranía ha domesticado. El rebelde cuestiona el sistema pero queda limitado a su acción personal. Carece de un proyecto de nación. La rebelión es siempre de pocos, porque pocos son los auténticos rebeldes, porque pocos pueden recurrir al bosque como asiento de la libertad y vivir en él.”
*A.Buela