sábado, 27 de noviembre de 2010

PROVINCIAS DE PATAGONIA

La verdad de la Patagonia


 
Antes de la llegada de los europeos, el actual territorio santacruceño estuvo ocupado por poblaciones indígenas -pertenecientes al complejo cultural tehuelche-, nómades cazadores de guanacos y choiques. Sus campamentos fácilmente transportables, eran ubicados en sitios abrigados, como profundos valles y cañadones, o lugares próximos a bosques donde proveerse  de leña. En sus desplazamientos, los primeros pobladores de Santa Cruz tejieron una trama de sendas y huellas trazadas básicamente en dos direcciones: una longitudinal correspondiente sobre todo a las comunicaciones intertribales y otra, paralela a los ríos, que comunicaba los valles cordilleranos con la costa. Significativamente, el emplazamiento de muchos de sus antiguos campamentos hoy se levantan pueblos y ciudades, así como, en numerosos casos, las actuales rutas nacionales y provinciales siguen el trazado del antiguo derrotero de los indios tehuelches. Durante el verano, habitaban en la cordillera, libre de nieves y en el invierno, en la costa. Aquí, en la costa, fue precisamente donde los encontró Magallanes .
Durante siglos, el interior del territorio fue prácticamente desconocido para los europeos; en cambio, para los navegantes del Viejo Mundo, las costas con sus golfos, bahías y ensenadas, constituían un lugar de refugio donde poder invernar en su ruta al Pacífico y de paso,  proveerse de agua potable y alimentos.  Cuando comenzó a insinuarse el interés e otras potencias coloniales por el extremo austral de América, España planteó dar carácter más permanente  a su presencia en el Atlántico Sur. La larga lista de exploraciones fue iniciada en 1520 por Magallanes, quien pasó en invierno en San Julián y posteriormente, en Santa Cruz. En 1535, Martín de Alcazaba arribó a Río Gallegos, tomó posesión del territorio y lo adscribió al efímero reino de Nueva León.  En 1578, cuando el pirata inglés Francis Drake, recorrió la zona y cruzó el estrecho de Magallanes para asaltar varios puertos españoles del Pacífico, Pedro Sarmiento de Gamboa, fue comisionado para fortificar ambas márgenes del estrecho, y, de este modo, clausurarlo a  la navegación inglesa. En el marco de este proyecto, el 11 de febrero de 1584, cerca de cabo Vírgenes fundó la colonia de Nombre de Jesús en el valle de las Fuentes y, poco después, no lejos de la actual Punta Arenas, levantó Real Felipe. Más tarde, el pirata inglés Cavendish, que cruzó el estrecho en 1587 después de haber recalado en Puerto Deseado -nombre que proviene de su nave Desire-, rebautizó a Real Felipe como Puerto Hambre.  A mediados del siglo XVIII, el comercio derivado de la caza de ballenas, focas y lobos marinos despertó el apetito de Inglaterra, Francia y Holanda por las cosas australes de América. España decidió activar su presencia en la zona. En 1745, Olivares y Centeno, acompañados por los Jesuitas Strobel, Cardiel y Quiroga, reconocieron de que era difícil reforzar la presencia hispánica.
En 1776, al crearse el Virreinato del Río de la Plata, la Patagonia que hasta entonces había integrado la Gobernación del Río de la Plata, pasó a formar parte de él y a depender de la Intendencia del buenos Aires. España envió a Juan de la Piedra y Francisco de Viedma a fundar colonias militares en la costa atlántica. El 19 de Abril de 1780, Antonio de Viedma fundó la Nueva Colonia de Floridablanca, en San Julián, pero sólo duró cuatro años. La Corona creó la Real Compañías Marítimas, para exportar los productos faunísticos y fundó en Deseado una factoría, que se mantuvo hasta 1870, año en que sus pobladores se trasladaron a Carmen de Patagones. De este modo, la región quedó a merced de los pesqueros balleneros extranjeros. La independencia nacional no introdujo cambios en esta situación. Fruto de ello fue la ocupación inglesa de las Malvinas en 1833. El territorio santacruceño también se vio envuelto en problemas limítrofes con Chile. En 1974, Carlos M. Moyano y el perito Francisco Pascacio Moreno remontaron a los lagos Argentinos y Viedma. Finalmente en 1878, el presidente Nicolás Avellaneda ordenó al comodoro Luis Py la ocupación militar de esas tierras. En 1878, la creación de la gobernación de la Patagonia, con capital en Viedma, sentó las bases definitivas de la soberanía nacional.
La ley orgánica de los Territorios Nacionales de 1884 subdividió la gobernación patagónica en las gobernaciones de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.  Sobre la base de accidentes naturales, Santa Cruz, fue, a su vez, subdividida en cuatro departamentos: Puerto Deseado, San Julián, Santa Cruz y Río Gallegos, núcleos históricos de poblamiento. En 1904 y 1915, el territorio fue objeto de nuevas subdivisiones departamentales.  La creación de la Zona Militar de Comodoro Rivadavia, el 31 de mayo de 1944, representó una modificación sustancial de los límites entre Santa Cruz y Chubut. La Ley 14.408, del 15 de junio de 1955, creó las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut y Patagonia. Esta última comprendía el territorio de Santa Cruz, al que se le restituía la Gobernación Militar de Comodoro Rivadavia, y se le añadía la Gobernación Marítima de Tierra del Fuego, las islas del Atlántico Sur y el Sector Antártico Argentino. Este último territorio se desgajó en 1957 par integrar el Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur. Santa Cruz recuperó su nombre y su superficie originales, ahora con la definitiva jerarquía de provincia, o sea, como estado federal autónomo.

Fuente: Sitio Official de la Provincia de Santa Cruz