martes, 12 de junio de 2012

Cocaína: la dama blanca



















La cocaína, cuya denominación científica es clorhidrato de cocaína, es la segunda droga más consumida en España, sólo superada por el cannabis en sus distintas variantes. A pesar de su precio (unos 60 euros aproximadamente por gramo), es consumida en toda clase de ambientes y sectores, desde los más marginales hasta los más elitistas.
La cocaína es un estimulante semisintético, que proviene de la hoja de coca (erythroxylum coca), planta cultivada principalmente en América del Sur. Tras macerar las hojas de coca (mezcladas con agua, cal, queroseno y sal) se obtiene el sulfato de cocaína, conocido como pasta de coca, y de este producto se obtiene, tras otros refinamientos químicos, la cocaína, pudiendo conseguirse también la droga conocida como crack, con un proceso más largo y costoso.

Otros nombres de jerga con los que se conoce esta droga son: farlopa, nieve, farla, perico, blanca, dama blanca, merca o harina. Se presenta en forma de polvo blanco cristalino alojado en bolsitas de plástico (papelinas) o en recortes de bolsas de plástico anudados en la punta (pollos).
La forma de consumo más habitual es esnifarla en “rayas”, aunque también puede inyectarse. Los vendedores la mezclan (cortan) con sustancias como maicena, talco, azúcar, paracetamol, cafeína o glucosa. El nivel de pureza con el que suele llegar al consumidor ronda el 15%, aunque en algunos poblados marginales es posible encontrarla con niveles mucho mayores (entre el 50 y el 70%).


Curiosidades

Con 100 kilos de hoja de coca se consiguen aproximadamente unos 800 gramos de cocaína.

Una bebida tan conocida y popular como la Coca-Cola contenía en su origen extractos de hojas de coca (unos 10 miligramos por vaso). Esta bebida fue concebida inicialmente por un farmacéutico estadounidense llamado John Pemberton, que buscaba un elixir que calmara los dolores de cabeza y el estrés. Cuando se descubrió el potencial adictivo de esta sustancia, la compañía que había adquirido los derechos de la bebida sustituyó la hoja de coca por cafeína.

La cocaína puede producir psicosis cocaínica, un trastorno de conducta que guarda gran parecido con la esquizofrenia paranoide.