jueves, 24 de noviembre de 2011

Desde YCRT quieren impedir que Isolux Corsán, además de construir, opere la termousina de Río Turbio




 Desde hace tiempo se viene llevando a cabo una discusión interna en Río Turbio, que se da tanto en lo gremial como en lo político. Los “locales” quieren impedir que la empresa española opere por el término de 10 años la megausina cuya construcción se encuentra en la última fase. La gerencia española, por su parte, “cocina” los negocios en la oficina de Julio de Vido.

A medida que se acerca el final de la obra de la mega usina en Río Turbio, los gremios que actúan dentro de YCRT, se enfrentan a una realidad incontrastable: desde la Secretaría de Energía de la Nación, se han realizado todas las tramitaciones para que la empresa española Isolux Corsán, sea la operadora del sistema por 10 años, lo cual comienza a ser muy resistido por parte de la población de la cuenca carbonífera.

Los gremios interesados en que la operación de la planta sea parte de una empresa asociada a la firma carbonera, admiten, sin embargo, que Isolux acompañe por un tiempo la operatividad de la usina, para dotar de conocimientos técnicos y operativos al personal argentinos, en tanto para las fuentes consultadas en Río Turbio, esta opción no sería lo que más motiva a la firma ibérica, sino es el control total de su funcionamiento por una década.

“Isolux sabe que aquí no hay personal capacitado para operar la planta de 240 mw, excepto que ellos lo preparen”, dijo una fuente sindical relacionada con la constructora “y por ese motivo es que han cerrado el negocio en la oficina de De Vido. Es que los primeros diez años van a ser muy rentables para la empresa, además porque el gobierno nacional no va a dejar caer el proyecto, dado que ha sido su mejor caballito de batalla”, afirmaron.

Las voces en contra que se levantan en la cuenca indican que Isolux es una empresa de relación directa con el gobierno nacional y que no ha cumplido con lo estipulado para este tipo de emprendimientos, como el “70/30”, referido a la mano de obra local y/o la contratación de empresas de otras provincias para cumplir labores en el obrador de Turbio.

Hay quejas porque no se cumplieron las expectativas iniciales sobre lo que dejaría económicamente para la cuenca “cuando querían entrar nos vendieron lo de las inversiones directas e indirectas, el crecimiento económico de la región, la movilidad económica y un montón de cosas más, que no se cumplieron, excepto para un grupo de amigos que tienen empresas asociadas” – aseguraron y expresaron- “sabemos que Isolux recibe pagos importantísimos desde Nación, que hay negocios con empresas de transporte, subcontratistas que no son de Turbio ni 28 (de Noviembre), pero es muy poco o nada lo que deja en este pueblo ya que traen todo de afuera… hasta mano de obra” indicaron, a la vez que nos prometieron alcanzarnos pruebas documentales de lo que ha cobrado en estos dos últimos años la empresa española y compararlo con lo que aportó en la cuenca.

Precisamente hoy, un medio local refleja la situación interna de YCRT donde los gremios que actúan (ATE, Jerárquicos, Luz y Fuerza y La Fraternidad) han sido convocados por la Intervención para un reordenamiento empresario, pero donde el punto más caliente en la discusión es, precisamente, la decisión de la Secretaría de Energía por extender durante 10 años la franquicia para que Isolux Corsán opere la planta.

Los gremios consideran que esta medida es contraria a los intereses de YCRT y de la población, ya que sería distorsionar el proyecto inicial (cuando se hablaba de la construcción no se dijo que Isolux tendría por 10 años la conexión) y una vez más el trabajador de la cuenca estaría relegado a trabajos menores (como ahora) pero sin tener el control de la planta, que es el objetivo que persiguen los trabajadores.

“Hasta cuando se movió la tierra Corsán levantaba la planta y se iba. Ahora nos quieren convencer de que sería genial que Isolux siga 10 años más haciendo negocios, pero nosotros creemos que esto ya estaba pactado de antemano y ahora van a blanquear la situación. Pero creo que si nos unimos, vamos a lograr que el trabajo y control de la planta quede para los santacruceños y no para un grupo extranjero que ya ha demostrado cómo manejan sus intereses aquí en Turbio y 28”, indicó un delegado de obra.

(Agencia OPI Santa Cruz)