jueves, 9 de junio de 2011

Francisco Urondo nació en Santa Fe en 1930.


            
 Poeta, periodista, académico y militante político, Paco Urondo dio su vida lunchando por el ideal de una sociedad más justa. "No hubo abismos entre experiencia y poesía para Urondo." –dice Juan Gelman– "corregía mucho sus poemas, pero supo que el único modo verdadero que un poeta tiene de corregir su obra es corregirse a sí mismo, buscar los caminos que van del misterio de la lengua al misterio de la gente. Paco fue entendido en eso y sus poemas quedarán para siempre en el espacio enigmático del encuentro del lector con su palabra. Fue –es– uno de los poetas en lengua castellana que con más valor y lucidez, y menos autocomplacencia, luchó con y contra la imposibilidad de la escritura. También luchó con y contra un sistema social encarnizado en crear sufrimiento."
   Su obra poética comprende Historia antigua (1956), Breves (1959), Lugares (1961), Nombres (1963), Del otro lado (1967), Adolecer (1968) y Larga distancia (antología publicada en Madrid en 1971). Ha publicado también los libros de cuentos Todo eso (1966), Al tacto (1967); Veraneando y Sainete con variaciones (1966, teatro); Veinte años de poesía argentina (ensayo, 1968); Los pasos previos (novela, 1972), y en 1973, La patria fusilada, un libro de entrevistas sobre la masacre de Trelew del '72. Es autor en colaboración de los guiones cinematográficos de las películas Pajarito Gómez y Noche terrible, y ha adaptado para la televisión Madame Bovary de Flaubert, Rojo y Negro de Stendhal y Los Maïas de Eça de Queiroz. En 1968 fue nombrado Director General de Cultura de la Provincia de Santa Fe, y en 1973, Director del Departamento de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Como periodista colaboró en diversos medios del país y del extranjero, entre ellos, Primera Plana, Panorama, Crisis, La Opinión y Noticias.
   Murió en Buenos Aires en junio 1976, enfrentando a la genocida dictadura militar. "Empuñé un arma porque busco la palabra justa", dijo alguna vez
Paco Urondo, la palabra justa (Daniel Desaloms, documental, 2004)
“Cuando lo mataron a Paco en Guaymallén, después de un proceso kafkiano, grotesco para entregarles el cadáver, el ejército les dice a los familiares que lo tienen que enterrar inmediatamente, pero como NN. O sea, se apropian de su nombre, le quitan la identidad, no puede ser registrado en el cementerio como Francisco Urondo y la familia tiene que aceptar enterrarlo en su propia bóveda como NN. Esa es una metáfora clarísima de lo que ocurrió en la Argentina. Imaginen, era fines de junio del ´76, plena época de la represión, mataban por día quince, dieciocho, veinte personas. Y en ese momento del atardecer, cuando la familia, aterrorizada, estaba haciendo una ceremonia privada, apareció un micro en el cementerio de Merlo del que bajó un grupo de compañeros de Paco jugándose la vida para hacerle un homenaje. Ponen al costado de la entrada de la bóveda una placa que dice Compañero Paco Urondo y se van. Al otro día el ejército arrancó la placa. Yo filmé el blanco de la placa que fue arrancada y así está en la película. El nombre recién se lo restituyeron administrativamente en 1987, cuatro años después de la democracia. Pero la identidad de Paco sigue siendo una identidad apropiada”.

Daniel Desaloms, director de Paco Urondo, la palabra justa