viernes, 4 de mayo de 2012

Homenaje a los caídos y ex combatientes de Malvinas (spot polémico)






La insólita trastienda del polémico spot filmado en Malvinas

El protagonista es asesor del gobierno macrista

Una productora experimentada en filmaciones clandestinas. Ideas y creativos que nada tenían que ver con el Gobierno. Empresas que no aceptaron el corto. Un deportista que quedó sorprendido por los verdaderos dueños de su mensaje y que, encima, es asesor de Pro.
El spot que la presidenta Cristina Kirchner compró para homenajear a los caídos en la Guerra de Malvinas nació, en realidad, para otros. Y aunque el Gobierno lo presentó como una gran apuesta creativa de la Presidencia, la idea, en realidad, fue concebida por una agencia de publicidad que buscó venderle su producto al que estuviera dispuesto a comprarlo.

La trastienda del spot oficial filmado en las islas, que se difundió anteanoche bajo el lema "Para competir en suelo inglés, entrenamos en suelo argentino", previo al comienzo de los Juegos Olímpicos de Londres , dejó de todo. Quejas de los isleños y varios datos insólitos.
La idea nació de la agencia argentina Young & Rubicam, que pertenece al holding de comunicación y publicidad WPP, uno de los más grandes del mundo y de origen... británico.
 Su director, Martín Mercado, contó que se lo hicieron llegar a la Presidenta a través del secretario de Medios, Alfredo Scoccimarro. Pero la oferta a la Casa Rosada llegó después de que intentaron con otras empresas relacionadas con el deporte. Una fue TyC Sports, de la que el grupo Clarín es dueño del 50 por ciento. También lo ofertaron a DirecTV y Nike. Por diferentes motivos, cada una optó por rechazarlo, hasta que llegó a Balcarce 50 y el spot encontró a su dueño.
Pero el dato más insólito tiene el mayor condimento político: el protagonista central del spot, Fernando Zylberberg, integrante del equipo de hockey sobre césped que corre contra el duro viento de las islas, es actualmente asesor de Álvaro González, viceministro de Gobierno de la gestión de Mauricio Macri en la ciudad. Zylberberg está contratado dentro de la Dirección de 
Enlace Parlamentario y entre sus funciones tiene a cargo temas de seguridad deportiva. Así lo confirmó González a LA NACION. El deportista trabajó con él en la Legislatura hasta diciembre pasado y luego pasó al Ejecutivo.

Zylberberg se enteró de que sería la nueva estrella kirchnerista nada menos que anteayer, a las 21, una hora antes de que el spot con su cara saliera en todos los canales de aire y algunos de cable patrocinado por la Presidencia de la Nación. Ayer por la mañana dio una entrevista a Cadena 3 y contó que no sabía que la publicidad había sido comprada por el Gobierno . Después apagó el teléfono y no habló más. Hasta las últimas horas antes de que saliera al aire, pensó que sería el rostro visible de Nike. "Seguirá trabajando en Pro igual", sostuvo su actual jefe político a LA NACION.
La producción del spot, que deparó quejas de los isleños, se hizo de manera clandestina. La agencia de publicidad contrató a Fly Films, de José Luis Marqués y Horacio Ciancia, los mismos realizadores de la película Fuckland, también hecha en secreto en las Malvinas en 1999.
Para evitar ser descubiertos, usaron como excusa la octava edición de la Standard Chartered Stanley Marathon, carrera de 42 kilómetros que se corrió en las islas el 18 de marzo pasado. Viajaron para filmar el spot Zylberberg, la velocista Florencia Lamboglia, el fondista Franco Díaz y el deportista amateur Laureano Andreotti. Pero Young & Rubicam se quedó sólo con el jugador de hockey como el elegido para el producto final. Para evitar ser descubiertos, se contrató a dos directores de los Estados Unidos. Siempre hablaron en inglés. Nada que sospechar.
Lo que todavía es un misterio es cuánto pagó la Casa Rosada por el homenaje. El director de la agencia publicitaria sostuvo que el Gobierno se había hecho cargo de los costos de producción y del pago del canon a la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (Sadaic).
Zylberberg agregó más incógnita: aportó que había cobrado por la publicidad, pero dijo desconocer cuánto y quién le había pagado. "No sé quién me pagó. Un conocido me contactó con una productora que quería hacer este mensaje. No me enteré hasta el día de hoy de muchas cosas", dijo. Quienes hablaron con él contaban que no estaba demasiado contento.
  | LA NACION