martes, 20 de marzo de 2012

Ya con dos menos, perdió seis y reza por cuatro (YPF Repsol)



En las próximas horas se conocerá la resolución de Neuquén respecto del plan de inversiones propuesto sobre otras dos áreas y la que adopte Mendoza en relación con otras dos concesiones cuestionadas por bajo esfuerzo productivo.

El mismo día que la petrolera YPF respondió el requerimiento sobre las inversiones previstas en la provincia, el gobierno de Neuquén decidió retirarle a la firma controlada por Repsol la concesión de dos áreas: Chihuido de la Salina y Portezuelo Minas. Esta última permanece inactiva desde hace ya un tiempo, mientras que la primera es un área compartida con Mendoza, provincia en la que tiene mayor producción, tanto de petróleo como de gas. El gobierno de Jorge Sapag se reservó la decisión que adoptará sobre la propuesta de inversión que presentó ayer YPF para otras dos áreas, Rincón del Mangrullo y Don Ruiz. Sobre las dos primeras, la presentación de YPF no proponía ninguna inversión adicional. Sobre las dos últimas, el programa de inversiones prevé la explotación de reservorios convencionales y no convencionales. Desde las propias fuentes oficiales que recibieron la propuesta, no descartaron que la provincia pueda decidir su reversión por insuficiencia en la propuesta.

El gobierno de la provincia de Mendoza también recibió ayer una propuesta de YPF, aunque voceros del mandatario provincial, Francisco Pérez, anticiparon que “no habrá declaraciones ni se tomará una decisión hasta que se analice la presentación, que recién ingresó a las cinco de la tarde” del día de ayer. Aunque la petrolera no informó sobre el contenido de su propuesta, fuentes con acceso a la misma anticiparon que no incluye nuevas inversiones para incrementar la producción. Las dos áreas sobre las que la administración del gobernador Pérez reclamó un mayor esfuerzo inversor, Ceferino (en el Departamento Rivadavia) y Cerro Mollar Norte (en Malargüe), mantienen una producción marginal, inferior a los 20 metros cúbicos diarios en cada caso.

Según el breve comunicado en el que el gobierno de Neuquén informó anoche la decisión de revertir dos áreas concesionadas a YPF, las mismas serán asignadas a la empresa estatal provincial Gas y Petróleo del Neuquén SA “para su continuidad”. Además, el comunicado con la firma del titular provincial de Minería e Hidrocarburos aseguró “a trabajadores, contratistas y público en general que no se van a ver afectadas las fuentes laborales”. En el transcurso de esta semana vencen las intimaciones que la provincia de Neuquén formuló contra otras cinco empresas, a las que también se les reclaman inversiones que garanticen un aumento del 15 por ciento en sus niveles de producción.

La decisión de Neuquén se suma a la ya informada, en el mismo sentido, por las provincias de Chubut y Santa Cruz, que también le retiraron a YPF dos áreas en cada caso. Una de las áreas que Chubut le obligó a devolver es Escalante-El Trébol, con una producción hacia fin de 2011 de 1360 metros cúbicos diarios de petróleo y poco más de 130 mil metros cúbicos por día de gas. Cifras que la ubican entre las más importantes en producción que tiene YPF en la provincia. La otra área perdida por la petrolera en la provincia es Campamento Central-Cañadón Perdido, que producía en el último bimestre del año entre 810 y 850 m3/día de petróleo y 18 mil m3/día de gas. En el caso de las áreas por las que se dieron por caducadas las licencias en Santa Cruz, Los Monos y Cerro Piedra-Cerro Guadal Norte, la primera estaba rindiendo una producción de 50 m3/día de crudo y 7 mil m3/día de gas, mientras que en la segunda el promedio diario de extracción se elevaba a 160 m3 de crudo y 80 mil m3 de gas. El mismo decreto del gobierno santacruceño dispone el rechazo a la solicitud de autorización de cesión en favor de YPF de una tercera área, Barranca Yankowsky, en la actualidad prácticamente paralizada.

La intención que hizo pública YPF es llevar a la vía judicial el cuestionamiento a la decisión del gobernador de Chubut, Martín Buzzi. En cambio, no hizo referencia a la actitud que tomará respecto del decreto de caducidad firmado por Daniel Peralta, gobernador de Santa Cruz.

La decisión informada ayer por la provincia de Neuquén lleva la disputa a otro plano, dado que Sapag es considerado uno de los gobernadores con mejor relación con YPF. La reversión de dos áreas, y la posibilidad de extender la misma definición a otras dos, coloca a la petrolera hispano-argentina en la disyuntiva de tener que enfrentarse con un solo bloque, ya que hasta ahora parecía estar acomodándose a una estrategia de evaluar (y diferenciar) la respuesta en cada caso.

Desde el gobierno nacional siguen acompañando la revisión de los contratos de concesión con un explícito apoyo al reclamo de mayores inversiones, pero dejando la iniciativa en manos de los gobiernos provinciales. Durante el último fin de semana, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, habitualmente de escasa exposición pública, se sumó a las manifestaciones oficiales reclamando compromiso de las empresas para asegurar el abastecimiento de petróleo y combustibles.

Es que, con el correr de los días, el conflicto tendió a profundizarse, aunque con un final todavía incierto. Comenzó con un reclamo general de la Ofephi, siguió con un acto y anuncio de caducidad de áreas de Chubut y Santa Cruz que se dudaba de que fuera luego imitado por otras provincias. Pero ayer Neuquén –y en las próximas horas probablemente Mendoza– se fue embarcando en la misma ofensiva.

Y ya no se trata solamente de áreas marginales. Ayer, en declaraciones a medios locales, el intendente de la ciudad neuquina de Cutral-Có, Ramón Rioseco, puso la lupa sobre el principal yacimiento que opera YPF en todo el país. “Repsol-YPF es un ejemplo en materia de desinversión y de mala política petrolera”, apuntó, recordando que cuando el Estado le entregó definitivamente la explotación de Loma La Lata, en 1995, producía 48 millones de m3 diarios de gas, y hoy produce 23 millones. “Desinversión y mala política petrolera de la empresa, pero también de gobiernos que no exigieron un correlato de inversión para sostener aquellos 48 millones”, disparó finalmente.

Raúl Dellatorre ; Pag/12