lunes, 28 de noviembre de 2016

Nuestros Héroes ..


Nuestros Héroes .. "Ahora, lo sabés..."
Acá hay uno de veinte con el soldado que se metió 13 veces en zona batida por la artillería (y en pleno cañoneo) u ocupada por el enemigo, por su propia cuenta y desobedeciendo a los superiores y rescatando a 13 soldados, el mismo que se infiltró entre los Royal Marines para rescatar a su jefe porque estaba rodeado, el mismo que emboscó a lo Rambo a un Marine armado con fusil, en pleno territorio controlado por los británicos, y lo ultimó con un cuchillo, el mismo que, trayendo al hombro a un oficial herido y al encontrarse sin munición y rodeado por una patrulla británica, sacó nuevamente su legendario cuchillo y los enfrentó con él por defender a su camarada... Señores: cualquier billete le quedaría muy chico... se merece una gran estatua en plaza de mayo...
Edito y agrego información que puse en un comentario:
Es más, resumí y me quedé corto porque entre otras cosas, lo primero que le pasó es que estuvo en un bombardeo en el monte Kent y salió muy mal herido (una pieza de metal se le clavó en el antebrazo y no podía sacarla), fue abandonado ahí, quedó separado de su unidad (el RI 12) y se tuvo que movilizar varios kilómetros sólo y sólo también se curó a sí mismo, así que todo lo que hizo, lo hizo herido de consideración... en una ocasión, se internó en territorio ocupado para traer de vuelta a dos conscriptos que habían ido allí y probablemente no se habían enterado de que los ingleses habían infiltrado esa zona... cuando hizo eso, se encontró con un inglés que venía con la mira nocturna (cosa que él no tenía) lo emboscó a lo Chuck Norris, lo enfrentó y lo elimino... entonces se dió cuenta que el británico tenía un M16 con mira nocturna... se la sacó, le quitó el correaje con munición y lo usó en todas las demás misiones las cuales fueron autoimpuestas, ya que no estaba con su propia unidad, y todas realizadas contra el consejo y la opinión de los superiores, quienes le decían que lo iban a matar a lo que él respondía "¡que me maten! Porque yo no puedo aguantar los gritos de dolor de mis compañeros heridos..."
¿GROSO? La palabra le queda muy chiquita a éste Héroe...
La última: cuando, sosteniendo al teniente primero Echeverría herido con una mano, y enfrentando con su legendario cuchillo a un pelotón de Royal Marines, cuando el experimentado jefe de ese pelotón, admirado de tanto coraje y lealtad, en lugar de matarlo de un tiro sin más (Baruzzo cababa de usar su última bala matando a un soldado de este pelotón de un único tiro certero) el jefe inglés lo convence de no provocar su propia muerte y la de Echeverría, y cuando este cabito de 21 años, suelta su cuchillo, el jefe inglés lo abrazó y, en tono tranquilizador, le dijo las palabras "ok argentino, ok..."
Un detallito más:
Los soldados ingleses, cuando Echeverría estaba prisionero y lo estaban curando, enterados de la historia del cuchillo que se contaban entre ellos, iban a verlo al mismo Echeverría y lo felicitaban por los soldados que tenía... ¡piel de gallina!
¿GROSO? Esa palabra se ha usado en jugadores de fútbol, en actores, en basquetbolistas... esa palabra no merece ser usada en el Cabo 1ro Roberto Baruzzo...


Nuestros Héroes - 2

EL SOLDADO ARGENTINO QUE DETUVO UN PELOTÓN INGLES EN MALVINAS  "Ahora, lo sabés..."
Nos defendió, se convirtió en un héroe, y egoístamente lo olvidamos.
Peleó en el monte Dos Hermanas. Detuvo, solo y durante horas, el avance inglés. Salvó a parte de su compañía. Como muchos de los veteranos, vive en el olvido y la indiferencia.
Oscar Ismael Poltronieri es un hombre simple. No sabe leer ni escribir. No tiene dinero. No tiene casa. Sin embargo, es un Héroe. Pasó su infancia en el campo trabajando desde muy pequeño. Siempre supo que tenía un deber para con su Patria, por eso a la hora de hacer el servicio militar, aún sin haber sido convocado, se presentó como voluntario junto a sus amigos. A los 19 años fue enviado imprevistamente a la Guerra en Malvinas. Ni siquiera pudo despedirse de su madre.
Oscar Poltronieri es el máximo héroe civil, vivo, que tiene la Argentina. Lo certifica una medalla conformada por una Cruz de Malta en la que brilla, ya apenas, un Escudo Nacional y la leyenda “La Nación Argentina al heroico valor en combate” Sólo doce condecoraciones de ese tipo fueron entregadas luego de la guerra de Malvinas. Poltronieri es el único soldado que la recibió pero ya ni siquiera la luce. La guarda, junto a muchas otras medallas, en una vieja y oxidada lata
—En un momento pensé en venderlas. A todas. No sabía cuánto me podían dar. Pero yo necesitaba la plata. Después no lo hice. Antes preferí pasar la vergüenza de ir a pedir por los trenes. Pero dejé porque me decían: “Anda a pedirle a Galtieri…”.
Uno de los máximos héroes no militares de la guerra de Malvinas vive hoy en la pobreza más extrema. Su casa, la número siete, se tambalea sobre una calle de tierra.
Poltronieri era un soldado analfabeto cuando fue a combatir a Malvinas. A los doce años ordeñaba vacas de madrugada muchas veces “en pata” (como gusta decirle) y alguna frazada que se tiraba por la espalda para menguar las escarchas.
Relato ofrecido por el propio Poltronieri:
—Yo estaba en el monte Dos Hermanas. Adelante nuestro estaba el regimiento 4 de Corrientes. Al costado teníamos al Regimiento de Infantería 7 de La Plata. Lo pasábamos todo el día en la trinchera. A veces bajábamos del cerro para matar un par de ovejas, sancocharlas así nomás y comerlas. Cuando venía un compañero de curso del teniente que me mandaba a mí, que se llamaba Llambías Pravaz, yo le pedía los binoculares y él me los prestaba Así vi cómo que desembarcaron los ingleses. Pasaron unos días desde el desembarco hasta que llegaron adonde estábamos nosotros.
Esto fue ya en Junio. Estábamos en el Monte dos Hermanas, una noche yo estaba de guardia en la posición adelantada y escucho unas voces raras. No eran de los nuestros, no entendía lo que decían. Le aviso al Teniente, que viene con visor nocturno; los tipos estaban a 50 mts. Los Ingleses venían todos amontonados, tirando tiros por cualquier parte, gritando, tocando el tambor. Un soldado que estaba arriba del monte comenzó a tirales con su Ametralladora (MAG) Ahí nos vieron y comenzó el fuego cruzado. A mi lado cayo un compañero con la cara llena de sangre. a mí me dio impresión verlo, me dio más coraje, mas bronca…
Tomaron todo a las corridas. Los gurkas mataron a un montón del regimiento 4 de Corrientes.
–En un momento parecía que todos los Ingleses querían pararme, les jodía mi Ametralladora, sentía como pasaban las balas, a las trazantes se las veía clarito…Atrás de unas piedras estábamos nosotros amontonados, y a la orden de retirada, todos mis compañeros comenzaron a salir de sus posiciones, se fueron replegando hasta que en un momento estoy con mi abastecedor y el ayudante apuntador. Entonces les digo a los pibes: “Váyanse, repliéguense, que yo me quedo solo”. Ellos no querían, me decían: “Negro, vayámonos todos, a vos solo te van a matar, te la van a dar”. Yo les contesto: “No váyanse ustedes, tienen familia, amigos, todo”. Yo también tengo familia, amigos, pero ellos siempre entienden. “¡Y váyanse de una vez, carajo, después voy a ir yo!”.
En tres oportunidades me quedé solo con la ametralladora, dándoles tiempo a los otros a que se replegaran. Los ingleses no podían avanzar, en cuanto levantaban la cabeza yo les sacudía. Vi caer a varios. En un momento me junte con un soldado, los ingleses se venían agachaditos. Entonces yo sentí una voz que no era una voz nuestra, era una voz inglesa y el soldado agarró una granada y se fue a tirarle a los ingleses. “vos quédate acá” me dijo. Se adelanto con la granada y se las tiró, pero se la devolvieron antes que explotara y le cayó justito a él y lo tiró para arriba y lo abrió al medio… y me quede solo otra vez.
Solamente quedaba cerca de mí un Sargento, pero yo sabía que la señora de el, justo ese día había tenido una nena. Le había llegado un telegrama. Le digo entonces al Sargento: “Mi sargento, usted tiene un nuevo hijo en el mundo y tiene que verlo. Repliéguese. Déjeme a mi solo. Yo soy soltero y prefiero morir yo, antes que usted. Me voy a arreglar”. y me arregle…
El subteniente me decía: “Vámonos Poltronieri, que te van a matar…” Pero yo le decía que se fueran ellos. Porque yo sabía que el sargento Echeverría había tenido familia en esos días. Entonces les dije: Váyanse ustedes que tienen hijos, que tienen familia. Yo no tengo a nadie…”.
—Los ingleses venían cantando, tirando al aire, como de paseo… y bien chupados. Así que no le di bolilla al teniente y me quedé esperando que mi compañía se replegara.
…A lo lejos veía como peleaba la gente del RI7 de La Plata, en Monte Longdon atrás nuestro cerca de la playa. Llovían las balas sobre mí, estaba solo. Me repliego y tiro, me repliego y tiro, hasta que llegué al pueblo…
Poltronieri tiene cuatro hijos. Se casó en 1989 con Alejandra Viviana Carrizo. Después llegaron Jonathan Oscar (11) Melina Judith (9), Lucas Hernán (7) y Matías Sebastián (4).
Poltronieri estaba solo, con una ametralladora pesada, disparando sin cesar contra el enemigo. Aún hoy, cuando recuerda el combate, vuelve a la misma posición de aquel día, mientras ciento cincuenta de sus compañeros se replegaban hacia Puerto Argentino, amparados por su decisión de morir allí para salvarlos.
Crédito: Calchaquí en el Mundo
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