jueves, 23 de agosto de 2012

EL ABC DEL WHISKY

Tres expertos aclaran las cinco dudas más frecuentes de quienes se inician en esta bebida de tradición milenaria.

1- ¿Qué tipo de whisky es ideal para quien empieza a conocer esta bebida?
Johnnie Walker Gold. Tiene 18 años de añejamiento. Predomina el sabor a miel. $ 600.
 “El whisky es la bebida más intensamente aromática, tiene mucho por descubrir por eso recomendaría empezar por un whisky ligero y fragante, con notas delicadas y algo melosas que no resulte demasiado impetuoso al paladar. Una buena sugerencia sería mezclar un Whisky blend con Ginger Ale y mucho hielo en un trago alto, así se pueden apreciar todas las notas de un buen whisky escocés de una manera muy suave, dulce y especiada. Hay muchos tragos que se preparan con whisky que podrían ser un buen punto de partida para involucrarse poco a poco en este fascinante mundo”.
Juan Carlos Baucher, Brand Ambassador de Johnnie Walker

2- ¿Cuál es la diferencia entre un blend y un single malt? 



Ballantine’s 17. Es un whisky de malta y cereales de cada región de Escocia. $ 399.
 “Un Single malt esta elaborado 100% con cebada malteada, es destilado 2 veces en alambiques de cobre y proviene de una única destilería, que según su región expresará características propias. Por su parte, los Blends son whiskies elaborados gracias a la compleja mezcla de whiskies de malta y whiskies de grano. Si bien hay una creencia de que los Single malts son de calidad superior o gozan de mayor prestigio que los Blends, la realidad muestra que el mercado mundial es dominado por los Blends de las más reconocidas marcas y los whiskies de malta son un mercado de nicho”.
Sebastián Nazabal, Brand Ambassador de Pernod Ricard Argentina.


3- ¿Por qué al hablar de whisky se hace la distinción entre Scotch y Bourbon? 






Chivas 18. Un blend de más de 30 whiskies escoceses de grano y de malta. $ 492
 “El Scotch y el Bourbon tienen muchas diferencias. En primer lugar, su origen: Escocia y Kentucky (Estados Unidos) respectivamente. Los Scotch se hacen generalmente en base a cebada malteada (maltas) y otros cereales en el caso de los Blends. Su destilación generalmente es doble (maltas) y su añejamiento mínimo legal debe ser 3 años y realizado en Escocia. Su graduación alcohólica no puede ser menor a 40%. El Bourbon, debe elaborarse exclusivamente en el estado de Kentucky y con un mínimo de 80% de maíz y madurar siempre en barriles nuevos de roble americano, por un mínimo 2 años, entre otros aspectos. En cuanto a la calidad, no podría decir que uno prevalece por sobre otro sino más bien que son diferentes whiskies, con sabores distintos. Si bien el Scotch es más antiguo, suele ser de mayor añejamiento y predomina en las ventas del mercado mundial, el Bourbon ha sabido ganar paladares y ser uno de los 3 orígenes más reconocidos en el mundo junto con Escocia e Irlanda”.
Sebastián Nazabal, Brand Ambassador de Pernod Ricard Argentina.


4- ¿Cuál es la mejor manera de tomar un whisky?





Jameson Gold. Un blend de tres whiskeys de origen irlandés de edad avanzada. $ 404.
 “Cada uno podrá disfrutarlo como quiera: agregándole un poco de agua para despertar sus aromas más profundos, bebiéndolo con hielo si la temperatura es muy elevada para bajar el impacto de alcohol y también se puede disfrutar puro. En este caso recomiendo acompañarlo con una copa con agua helada para ir alternando entre las dos bebidas y poder percibir su cuerpo, su carácter más intenso y su final en boca. También se puede hacer un trago y mezclarlo con la bebida favorita, en un vaso alto con mucho hielo y agua… Yo diría que hay ocasiones para disfrutarlo y de acuerdo a la ocasión es la elección de cómo beberlo”.
Juan Carlos Baucher, Brand Ambassador de Johnnie Walker


5- ¿Cuáles son los mejores tragos para quiénes quieren empezar a tomar whisky?



J&B Rare. Recomendado para tragos por su frescura y fácil capacidad de mezcla. $ 104.
 “Hay dos clásicos que nunca fallan. El primero es el Old Fashioned. Se prepara directamente en un vaso de whisky. Lleva 6 partes de Bourbon, 1 cucharada de azúcar, 3 partes de Bitter Angostura y una parte de agua con gas. Se decora con una rodaja de naranja y una cereza. Cuanto más aguado, más fácil de beber. El segundo es el Manhattan. Se ponen todos los ingredientes en un vaso de composición. Lleva 7 partes de Bourbon, 2 partes de Vermouth rosso y una parte de Bitter Angostura. Se sirve en una copa de Martini y se decora con una cereza. Por último, recomiendo un trago de mi autoría: el Invierno sour. Es muy dulce y fácil de preparar. En una coctelera se ponen 4 partes de whisky irlandés, 2 partes de miel líquida, 1 cucharada de azúcar, 3 partes de jugo de limón y dos láminas de jengibre. Se bate todo enérgicamente y después se cuela. Se sirve en una copa de agua y se decora con piel cítrica”.
Fernando Salto, Barman de Sullivan’s Irish Pub (El Salvador 4919) 
Por María Florencia Pérez para 7 días

Felipe Vallese es el primer detenido-desaparecido

Felipe Vallese, militante de la JP, es el primer detenido-desaparecido de la historia contemporánea argentina.
Fue secuestrado el 23 de agosto de 1962 y visto brutalmente torturado en una comisaría de Villa Adelina.

Un poco de Historia

La ofensiva política de 1958: Felipe Vallese, mártir de la JP El gobierno de Frondizi se caracterizó por la inestabilidad institucional sometida a sucesivas crisis y planteos militares, por las constantes huelgas gremiales y de la CGT con que la clase trabajadora respondía al paulatino cercenamiento de sus derechos y por la respuesta gubernamental de creciente represión al movimiento peronista. La movilización militar de los trabajadores en paro y la aplicación del plan Conintes fueron los ejes de la respuesta instrumentada.
Llegado el año 1962 que sería el último de su mandato, su ministro del Interior Alfredo Vítolo, firmó un documento con los jefes militares garantizando que no se permitiría a Perón volver al país. Es que frente al inminente proceso electoral previsto para el 18 de marzo de ese año, había trascendido que la fórmula que el peronismo presentaría en la provincia de Buenos Aires iba a estar integrada por Andrés Framini como gobernador y Juan Perón como vice. A fin de aquel mes de enero, Vítolo anunciaba que el gobierno rechazaría la candidatura de Juan Perón. Paralelamente el juez electoral Leopoldo Isaurralde de abierta filiación frondicista declaraba que Juan Perón no podía ser candidato por no tener residencia, no estar en el padrón y ser un fugitivo de la justicia. Para que nada quedara librado al azar, el cardenal Antonio Caggiano, recordaba que la excomunión estaba en vigencia.
El 10 de marzo Frondizi pronosticó en conferencia de prensa que los ciudadanos iban a dar las espaldas a Perón en las elecciones y acusó al peronismo de impedir la pacificación.
Contra la alquimia y la aritmética gubernamental, el pueblo de la provincia de Buenos Aires, eligió aquel 18 de marzo como gobernador a Andrés Framini, quien finalmente había ido acompañado por Marcos Anglada como vice-gobernador, quienes concurrieron bajo las siglas de la Unión Popular. El pueblo no había dado la espalda a Perón y por el contrario hería de muerte al gobierno de Frondizi.
Fue este el hecho político más importante producido por el peronismo desde 1955. El triunfo de Framini fue la más palmaria demostración que el peronismo seguía siendo mayoría, que su voluntad era inquebrantable y que no estaba dispuesto a presentarse "manicurado" para ser aceptado. Por el contrario, Perón había elegido a un dirigente obrero, un histórico peronista, para encabezar aquella fórmula.
Las fuerzas armadas reclamaban la proscripción del peronismo, un nuevo gabinete y la expulsión del país de Rogelio Frigerio. Aramburu por su parte, "aconsejaba" la renuncia de Frondizi y el comandante del Ejército general Raúl Poggi le pedía efectivamente la renuncia.

El día 27 el presidente declara "no me suicidaré, no renunciaré y no dejaré el país". Dos días después frente al movimiento de tropas, renuncia, y es arrestado en Olivos y trasladado a Martín García. El día 30 de marzo asume José María Guido como presidente de la Nación, hasta entonces, presidente del Senado. El gobierno títere de Guido, no es más que una fachada tras la cual gobiernan los militares.

El 24 de abril, el nuevo presidente anula las elecciones ganadas por el peronismo: Andrés Framini había anunciado que el 1º de mayo asumiría la gobernación y pese a la anulación concurre acompañado por altos dirigentes a la casa de gobierno provincial, labrando un acta. Las provincias donde el peronismo o los partidos neoperonistas había triunfado eran las siguientes: Buenos Aires, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Chaco, Misiones, Río Negro y Neuquén.

El 24 de julio por un decreto del Poder Ejecutivo queda prohibido el proselitismo peronista, la exhibición publicitaria de fotografías y marchas. Nuevamente, bajo otro rótulo, reaparece el decreto 4161.

El mes de agosto se inicia con una huelga general de 48 horas decretada por la CGT. Este mes, más precisamente el 23 de agosto, se produce un hecho que conmueve al movimiento peronista: es secuestrado el obrero metalúrgico y dirigente de la juventud peronista Felipe Vallese. El reclamo por su vida se convierte en bandera de lucha: "un grito que estremece, Vallese no aparece"

Felipe Vallese tenía 22 años y era delegado desde 1958 en la fábrica TEA S.R.L., paralelamente con su actividad gremial tenía una intensa actividad militante en la Juventud Peronista. Era integrante del grupo de Corrientes y Esmeralda y había secundado a Gustavo Rearte en el copamiento del puesto de la aeronáutica en Ezeiza. Sin embargo, no es secuestrado por la policía de la provincia de Buenos Aires por su propia actividad, sino buscando a su amigo Alberto Rearte. Se trató de un procedimiento ilegal en jurisdicción de la Capital Federal y Vallese fue secuestrado frente al número 1776 de la calle Canalejas. La justicia a instancias de su familia y de la UOM reconstruyó el camino hacia la muerte de Felipe Vallese hasta la comisaría de Villa Lynch donde desaparece después de ser terriblemente torturado. Su cuerpo jamás apareció pero su nombre desde entonces simboliza lo mejor de aquella juventud que no reparó en peligros por la defensa de sus ideales. Hoy, la calle Canalejas lleva su nombre y así también se denomina el salón de actos de la CGT en su sede de la calle Azopardo 802 de la Capital Federal.

Paradojalmente el asesinato de Vallese no hizo retroceder a la J.P., sino que por el contrario, su ejemplo actuó como un enfervorizador de las conciencias. En el mes de agosto del año 1963 una acción propagandística de uno de aquellos comandos juveniles sorprende al país: el robo del sable del General San Martín del Museo Histórico Nacional donde estaba en custodia. El hecho tuvo una repercusión espectacular y el grupo que se lo había llevado del cual era responsable Osvaldo Agosto, exigía para su devolución el retorno del general Perón, la libertad de los presos políticos y la devolución del cadáver de Evita. La operación fracaso por la confesión de una persona que conocía el hecho y que cayera presa en otras circunstancias. Pero el efecto había sido logrado.

La represión, por su parte no se quedaba atrás y ampliaba sus círculos: 84 personas de filiación nacionalista fueron detenidas en Buenos Aires por realizar un homenaje a Juan Manuel de Rosas. En Posadas se detiene a otros veinte acusados de formar parte de una conspiración "peronista/comunista". También es clausurado el Teatro La Máscara y poco después, la agencia Télam.
Aquella acción represiva no era mayor, porque los militares estaban empeñados en enfrentarse violentamente entre sí: en septiembre de 1962, se habían producido los primeros choques entre "azules" y "colorados", los que se repitieron en el año siguiente.
El peronismo seguía siendo "el hecho maldito" de la política argentina. A esta altura, parecía -y así fue- que no alcanzaban las leyes para prohibirlo, declararlo fuera de la ley e intentar borrarlo del mapa. En noviembre de 1962 se dicta el Estatuto de los Partidos Políticos que excluye al peronismo. Como si fuera poco, en febrero de 1963 se firma un decreto ley que proscribe el peronismo en las elecciones del 23 de junio cuya convocatoria ha sido anunciada por el comandante en jefe del ejército general Juan Carlos Onganía. El odio gorila no cesaba, la comisión liquidadora de los bienes de Juan Domingo Perón (Dto. 8124/57) distribuye lo recaudado entre varias entidades. El 10 de abril, se dicta una nueva reglamentación del decreto ley 7165 que prohíbe la exaltación del peronismo: la marina ha hecho un planteo por la participación neoperonista en las elecciones. El 17 de mayo de ese mismo año, por decreto se prohíbe al Partido Unión Popular, pese a tener personaría legal, el presentar candidatos a presidente y vicepresidente. Como si todo fuera poco, el 18 de junio, por otro decreto, se prohíben todas las candidaturas del partido Unión Popular.
Paralelamente y tratado de divorciar al movimiento obrero de su expresión política, el movimiento peronista, el gobierno títere de Guido permitió que en enero/febrero de aquel año se celebrara el anhelado Congreso Normalizador de la CGT, en el que estuvieron representadas 100 organizaciones sindicales de primer y segundo grado, eligiendo como secretario general a José Alonso del gremio del vestido, uno de aquellos dirigentes de relevante actuación antes de 1955, habiendo sido diputado y director del diario "la Prensa" cuando quedó en manos de la central obrera.
El Congreso Normalizador, liderado y homogeneizado por las 62 Organizaciones, criticó en su declaración final el decreto de Seguridad del Estado promulgado por el nuevo gobierno y exigió la libertad de los detenidos y condenados por cuestiones políticas, el esclarecimiento de los secuestros y la investigación de las torturas. También reclamó la aparición con vida de Felipe Vallese. Se iniciaba una etapa de gran vitalidad política de la CGT y de enfrentamiento con el gobierno. Las 62 Organizaciones, lideradas por la UOM, cuyo secretario era Augusto Vandor, comprendieron que se estaban creando las condiciones en el país para una nueva contraofensiva del peronismo.
Para las anunciadas elecciones nacionales, hasta ese momento se perfilaban como posibles candidatos Vicente Solano Lima-Carlos Sylvestre Begnis, por el Frente Nacional y Popular y Raúl Matera-Horacio Sueldo por el partido Demócrata Cristiano. Matera es proscripto, y finalmente tampoco se presenta Solano Lima-Begnis, y Juan Perón da órdenes de votar en blanco.
El 24 de julio el Colegio Electoral elige presidente de la República a Arturo Illia y como vice presidente a Carlos Perette de la Unión Cívica Radical del Pueblo quienes en las elecciones sólo alcanzaron el 24,9% de los votos. Su escasa base popular y la proscripción del peronismo harían que su gobierno tuviera pies de barro: en dos años y ocho meses los militares volverían al poder.

No es de extrañar que ese álgido 1963, se cerrara con una violenta represión a la masiva concentración celebrada en plaza Once, el día 17 de octubre, en que el Cuadriunvirato que dirigía como comando táctico, el peronismo, diera a conocer por boca de Andrés Framini, una declaración, en la que se exigía "Derogación de toda legislación represiva y de los decretos que establecen proscripciones o cualquier forma de discriminación. Inmediata convocatoria a elecciones generales en todo el país para que el pueblo pueda elegir libremente y sin condiciones, todos los cargos electivos, desde Presidente para abajo. Regreso inmediato e incondicional a la Patria del Jefe del Movimiento Peronista, compañero Juan Domingo Perón. 

Restitución de los restos de la compañera Eva Perón. Estas exigencias políticas iban acompañadas con un programa de propuestas económicas y sociales y se declaraba el "estado de movilización popular, como método revolucionario para la conquista de los objetivos enunciados".
IMEPU
Instituto por la Memoria del Pueblo
Daniel Brión

miércoles, 22 de agosto de 2012

HOMENAJE A LOS HÉROES DE TRELEW

Escrito por N&P

Un BAC 111 con 96 personas a bordo, estaba carreteando. Santucho cruzó la pista junto a Vaca Narvaja disfrazado de mayor del Ejército que hizo señas al avión para que parara.

Dijo la prensa burguesa
que fue un intento de fuga,
dijo la prensa burguesa
que fue un intento de fuga.
Pero ya todos sabemos
que en Trelew, asesinaron
a dieciséis compañeros,
pero ya todos sabemos
que en Trelew, asesinaron
a dieciséis compañeros.

HOMENAJE A LOS HÉROES
DE TRELEW
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COMO FUERON LOS HECHOS

Al entererarse de su traslado a Rawson, Santucho converso con Agustín Tosco la posibilidad de la fuga de Rawson.

-Che, gringo, ¿Cuántos kilómetros hay del penal de Rawson al aeropuerto más próximo? Dijo Santucho

-Ni se te ocurra, negro. Es imposible fugarse de allí, ni con un submarino ruso, respondió Tosco.

A principios de junio de 1972, Santucho ya había aceitado suficientemente los contactos con el exterior como para poner en marcha el operativo de la fuga. 
Las noticias que le llegaban sobre la coyuntura política lo convencían de que no habría elecciones limpias: Lanusse había congelado los fondos sindicales y suspendido la personería gremial de la CGT por el respaldo de ésta a Perón; además, había establecido el 25 de agosto como fecha tope para que los candidatos de la futuras elecciones fijaran residencia en el país. 
La intención obvia era dejar fuera de carrera a Perón. Santucho también descartaba la posibilidad de un golpe de Estado que frenara el proceso electoral.
En cuanto a la necesidad de que la guerrilla abandonara las armas decía que "al no darse posibilidad alguna de una elección verdaderamente limpia y al no encabezar a las masas en este terreno ninguna corriente antiimperialista (el Partido Justicialista, el radicalismo y la burocracia sindical no lo son el desarrollo del proceso electoral no obliga a la tregua, y hace posible y necesario el entrelazamiento de la lucha armada con la lucha democrática ( ... )".
Sin embargo, insistía en la idea de preparar una fórmula con candidatos obreros en caso de participar en las elecciones.")
Era, en realidad, una respuesta a Montoneros, quienes ya habían anticipado su posición favorable a una tregua ante el inminente retorno de Perón.
Santucho seguía creyendo que una organización que se denominaba revolucionaria no debía someterse a "una dirección burguesa". 
Jamás dejaría de presionar a Montoneros para que se radicalizara hacia la izquierda.Pro Montoneros era peronita y su concepto de izquierda estaba dentro del movimiento nacional y popular.

Ese momento llegará, pero por la combinación de tres circunstancias: las propias concepciones de Montoneros; la presencia del ERP, disputándole el terreno político de la izquierda armada; y la futura relación traumática con Perón.
El hecho de que Lanusse estuviera realizando los últimos movimientos en el tablero para condicionar la salida electoral y la arremetida contra las organizaciones sindicales - también había sido intervenida la CGT de Córdoba y apresados u obligados a la clandestinidad sus dirigentes, proporcionaba a Santucho el principal argumento para insistir en la fuga y no confiar, como Montoneros, en que el nuevo gobierno, si lo había, dejaría en libertad a los presos políticos, y mucho menos si éstos eran guerrilleros.
Las FAR coincidían con Montoneros en la necesidad de una tregua pero pensaban que había que asegurar la libertad de los presos, sin apostar todas las cartas a la bondad de un gobierno peronista. 
Por eso cuando el ERP decidió la fuga del penal, sólo contó con el apoyo decidido de las FAR y cierta complicidad de Montoneros.'
La idea de Santucho parecía, al principio, descabellada. Pretendía organizar la evasión de cerca de ciento diez militantes políticos de las tres fuerzas guerrilleras más importantes del país, romper una inexpugnable fortaleza del régimen ubicada en una zona semidesértica, y enfrentarse con éxito a un contingente de 70 soldados, 1000 infantes de marina, 200 gendarmes y unos cien policías, que eran la custodia del lugar.
Lo que sucedió después fue documentado en numerosas entrevistas y libros, pero hubo una historia íntima de la fuga y de los hechos de Trelew que es posible narrar tres décadas después de acuerdo a los testimonios de varios de sus protagonistas.
LA FUGA
El ERP había estado discutiendo varios planes de fuga. Uno, que Santucho consideró como alocado, incluía un rescate en un avión alquilado que aterrizara en el campo de la cárcel. Había sido diseñado por el comité militar de Buenos Aires.
El otro, que finalmente se llevó a cabo, fue diseñado por Santucho, Gorriarán Merlo y Osatinsky, pero había sido resistido por el comité militar bonaerense del ERP, lo que Santucho considerará como una de las causas de las dificultades posteriores a la fuga.
La evasión debía comenzar con una señal enviada por los contingentes guerrilleros desde afuera del penal. Recibida la señal, Santucho que ya era sin duda el jefe indiscutido de todos los grupos armados dijo: "Ahora, y se quitó su pullover, como contraseña.
Mientras, Marcos Osatinsky se dirigía hacia la puerta enfundado en un gabán de bolsillos anchos y grandes, cargado con una pistola con silenciador entrada pacientemente por las visitas en latas de dulce de batata. La sospecha de que el abogado radical Mario Amaya había colaborado en ello le costará la vida en 1976.
Los guerrilleros tenían pocas armas, algunas púas, cuchillos y palos. A su vez, Roberto Quieto marchaba hacia una cita con el director del penal.
Eran, exactamente, las 18 del martes 15 de agosto de 1972.
Osatinsky, Quieto, Gorriarán, Santucho y Mena.
Cuando comenzó la fuga, Osatinsky disparó sobre el guardiacárcel Juan Gregorio Valenzuela, que intentó impedir el escape, matándolo. 
Los guerrilleros lograron copar el penal. 
Los sindicalistas presos habían decidido no participar en la fuga. Los primeros en alcanzar la puerta fueron Santucho, Menna, Osatinsky, Vaca Narvaja, Gorriarán Merlo y Quieto.
Los guerrilleros estaban numerados para el orden de fuga del 1 al 110. Cuando ya estaban afuera de la cárcel, Santucho y los demás no encontraron los camiones que debían estar esperándolos para llevarlos al aeropuerto de Trelew; los tiros adentro de la cárcel los habían dispersado.
El primer contingente de los seis máximos jefes guerrilleros tomó el único coche que había permanecido, con el estudiante de Agronomía y Veterinaria Carlos Goldenberg (FAR) al volante. 
Los 19 guerrilleros restantes, que habían logrado salir, llamaron desde la guardia del penal a taxis y remises. Llegarían al aeropuerto de Trelew con un retardo fatal.
Santucho y el primer grupo entraron al aeropuerto cuando el avión de Austral -un BAC 111 con 96 personas a bordo- estaba carreteando. 
Santucho cruzó la pista corriendo junto a Vaca Narvaja que, disfrazado de mayor del Ejército, hizo señas al avión para que parara.
De la torre de control no entendían lo que estaba sucediendo. 
El avión se detuvo en ese momento porque los guerrilleros que habían subido antes en Trelew -el estudiante de Medicina Alejandro Ferreyra Beltrán (ERP); la maestra Ana Wiesen (FAR) y Víctor José Fernández Palmeiro (ERP)-- ocuparon la cabina y amenazaron al comandante de a bordo.
Los primeros seis guerrilleros subieron, y ordenaron esperar unos minutos. Desde la torre de control del aeropuerto ya se había avisado a un avión de Aerolíneas Argentinas próximo a llegar, que no aterrizara.

El piloto del BAC 111 intentó resistirse.
Dijo: -No hay combustible para llegar a Puerto Montt.
Encañonándolo, Santucho respondió: -Pues habrá que llegar igual.

-LA FOGATA-

 Homenaje a los Héroes de Trelew II

LA FUGA DEL PENAL DE RAWSON

De ocho pabellones, dos estaban ocupados por detenidos a causa de delitos comunes y los seis restantes por presos políticos, de los cuales dos eran ocupados por compañeros.

Totalizábamos alrededor de 200 compañeros pertenecientes a varias organizaciones revolucionarias, progresistas y dirigentes sindicales combativos.

Los pabellones estaban dispuestos en dos cuerpos de edificio de dos plantas cada uno y contaban con un equipo de cuatro guardias cada planta, lo que hacía un total de 16 para la custodia de los detenidos.

Los edificios, se unían por un pasillo cerrado de unos 15 metros que se continuaba hasta encontrar un tercer cuerpo donde estaban las oficinas M director, sub-director, jefe de guardia, casino de oficiales, oficinas y la puerta de entrada al edificio, con dos guardias y una salita que tenía una escalera que daba a una sala de guardia en que había alrededor de 16 hombres, 70 FAL, 100 pistolas Browning y municiones.

Del pasillo que unía al segundo y tercer cuerpo, salían dos puertas que llevaban, la de la derecha, a la enfermería y sala de visitas, y la de la izquierda a un salón que se solía usar también para recibir visitas y daba al casino de oficiales. Una tercer puerta daba a la cocina donde había un suboficial y el personal que allí trabajaba.

Siguiendo hacia fuera había un descampado y a unos 60 metros, la garita de entrada al penal con tres custodias. Hacia la derecha del tercer edificio había un galpón con diez hombres, armados con FAL que componían la guardia de reserva. El resto del terreno lo cubrían algunos talleres, depósitos y una cancha de fútbol.

Todo estaba cercado por un paredón de cuatro metros de altura con 12 torretas para guardias armados.

El resto del personal lo componían empleados administrativos, jefe de guardia interna, externa y oficial de servicio.

SITUACIÓN OPERATIVA

El enemigo contaba para evitar nuestra fuga con guardia cárceles en número de alrededor de 70, de los cuales estaban armados los pertenecientes a la guardia externa, más o menos la mitad del total y con una compañía antiguerrillera de 120 hombres, que estaba acampada a tres cuadras del Pena¡ con buen armamento y equipo.

Además estaba la base aeronaval, compuesta por dos batallones con un total de 1.200 hombres a unos 20 km. del pena¡, sobre el camino que unía Rawson con Trelew y otras unidades similares hacia el Norte.

Otro factor favorable al enemigo era el terreno, ya que no había grandes ciudades ni bosques en las cercanías; las rutas eran desolados, la primera ciudad grande al norte era Bahía Blanca a 700 km., al SO Comodoro Rivadavia a 400 km. y al oeste a 600 km. estaba la frontera con Chile.

El personal de la cárcel no tenía buena moral de combate, debido a nuestro permanente trabajo de convencimiento de que su misión no era justa, y principalmente debido a las grandes presiones que recibía al ver el apoyo que nos brindaban los pueblos de Trelew y Rawson, lugares donde vivían.

La moral de todos los detenidos era excelente y se fortalecía a diario habiendo dado varias batallas por reivindicaciones concretas como mejoramiento de comida, celdas abiertas durante el día, atención médica y otras cuestiones que hacían una situación de permanente lucha para contrarrestar los intentos represivos, logrando algunos triunfos debido al espíritu combativo del conjunto, pero principalmente al enérgico y creciente apoyo por parte del pueblo, particularmente en nuestro caso, el de Rawson y Trelew, que en forma permanente nos hacía llegar su solidaridad moral y material batallando por mejorar nuestra situación.

Nuestros familiares, que venían de grandes distancias y muchos contaban con pocos medios siempre fueron alojados y excelentemente atendidos por el pueblo de Trelew y Rawson.

La Dictadura nos llevó al sur con el objetivo de aislarnos, pero todo fue distinto, el pueblo nos protegió, se plantó firmemente frente a la prepotencia represiva. Los explotadores tienen un talón de Aquiles que les adelanta la derrota rnenospreciar el enorme espíritu revolucionario de nuestro pueblo, "piensan que nuestro pueblo no sabe distinguir entre sus iguales y sus enemigos".

Para organizar la fuga formamos una dirección conjunta con los compañeros de las FAR y Montoneros, que trabajó durante meses en unidad monolítica, siendo en este aspecto quizá el ejemplo más claro y que fuera perfectamente reflejado por las declaraciones del inolvidable compañero Mariano Pujadas, desde el aeropuerto de Trelew el 15 de agosto de 1972.

Lo primero que logramos fue una buena comunicación con el exterior, y a raíz de un muy buen trabajo de los compañeros, los siguientes informes de fundamental importancia:
a) El enemigo esperaba un ataque desde afuera hacia adentro para lo cual 1) había colocado un vigía en una torreta de la unidad antiguerrillera instalada a tres cuadras del Penal que tenía visión hacía el mismo; 2) controlaba el ingreso de gente a la zona.
b) La base aeronaval donde la Dictadura asesina masacró a nuestros compañeros no tenía la misión específica de cuidar nuestra fuga, lo que nos daría un tiempo relativo antes de que actúe.
c) Era normal la entrada de algunos camiones al Penal.

De estos informes y de la situación objetiva de que adentro contábamos con compañeros en número y experiencia suficiente, sacamos la conclusión que debíamos copar el penal desde adentro para evitar movimientos notorios afuera que alertaran al enemigo, que contaba con gran poder de fuego y terreno favorable.

Basábamos el éxito de la operación en la sorpresa, la precisión en los movimientos y la rapidez.

Los principales problemas eran, la retirada y la entrada del armamento. Esto último se resolvió en dos meses.

La retirada en vehículos era poco probable por la demora que se necesitaba para llegar a lugar seguro, que permitiría al enemigo rehacerse de la sorpresa y organizar la búsqueda que ofrecía pocas variantes por tierra.

Conseguimos entonces los horarios de los vuelos regulares de Aerolíneas y Austral y comprobamos que el horario de las 19 coincidía con el momento más propicio para copar de acuerdo al estudio del movimiento enemigo ya realizado adentro y en el exterior, y decidimos encarar la operación con esta retirada.

Fuimos determinando los grupos de compañero necesarios para copar todos los puestos, estudiando cada parte en detalle, llegando a concluir que se precisaba ocho grupos de compañeros, algunos de los cuales cumplirían más de una misión para copar 15 zonas enemigas, incluido el aeropuerto para lo que se acoplaría un grupo de compañeros afuera.

Se necesitaban además dos camiones, una camioneta y un auto, con cuatro choferes para el traslado desde Rawson a Trelew, misión que debían cumplir cuatro compañeros en libertad con previo reconocimiento de las rutas y que ingresarían al Penal después de recibir la señal de que él mismo había sido ocupado. Esta señal la realizó la compañera Susana Lesgart, luego masacrada en la Base.

Contábamos a nuestro favor con: a)la gran moral y espíritu de combate de todos los compañeros que participaban; b) el apoyo de la población; c) la sorpresa..

En contra: a) el gran poder de fuego del enemigo y la gran concentración de fuerzas; b) las dificultades que ofrecía el terreno para el caso de fracasar la retirada en avión imposibilitaba el enfrentamiento o cambio en la retirada.

EJECUCIÓN - COMPOSICIÓN - MISIONES DE LOS GRUPOS

Llamaremos al primer cuerpo de edificios de dos plantas Centro 1, al segundo Centro 2, y al tercero Centro 3.

El grupo 1 estaba compuesto por seis compañeros, uno de ellos con uniforme militar, su misión consistía en copar los centros uno a uno, a medida que reducía las guardias abriendo las puertas de rejas de los pabellones y se iban conformado el resto de los grupos.

El grupo 2 ocho compañeros, tenía la misión del control de los guardias reducidos. Los grupos 3 y 4 de cinco compañeros avanzaban hasta el Centro 2 cuando éste estaba copado y se preparaban para cuando el grupo 1 redujera el Centro 3, copar la cocina, enfermería y otros salones laterales.

También se acercaban los grupos 5 y 6 para participar en el copamiento del Centro 3 cubriendo todas las oficinas de las dos alas, casino de oficiales, oficina del director, del sub-director y otras; estos grupos estaban integrados por seis y cinco compañero respectivamente.

Ocupado el centro 3, se le acoplaba al grupo 1 el grupo 8 de cuatro compañeros y pasaban a reducir la sala de guardia a la vez que el grupo 7 se encaminaba a la reducción de la garita de entrada..

Los grupos 8, compuesto por los compañeros Delfino, Toschi y Bonet y 7 que lo integraban Pujadas y Susana Lesgart, habían ocupado el tiempo anterior en colocarse uniformes de los reducidos ya que el primero de ellos se dividía en dos y ocupaba las torres 1 y 11 para lo cual necesitaban ir uniformados para sorprender a los centinelas, es decir lograr que estos pensaran que se trataba de un relevo común.

La misma situación se le presentaba al grupo 7 con el control de la entrada al Penal.

Cumplida la primera parte, se conformaba el grupo 9 integrado por tres compañeros del grupo 1 que comenzaban a entregar las armas al resto de los compañeros participantes que se iban encolumnando a la espera de los camiones.

El grupo 10 integrado por cinco compañeros de distintos grupos y entre los cuales estaba Jorge Ulla y del Rey con misión de ocupar a la guardia de reserva, atar a los reducidos y rescatar el armamento y el grupo 11 que se dividía en dos y cubría desde las ventanas del cuerpo 3 la posible reacción de los centinelas de los puestos 1 y 11.

El riesgo más grave que presentaba la operación era que se alertaran del Centro 2 citando se reducía al 1 y así sucesivamente, para lo cual había que tratar de moverse lo más normalmente posible.

Un detalle importante es que al comenzar la operación íbamos a reducir junto con la guardia del Centro 1 al oficial de servicio a quien íbamos a hacer ir previamente al lugar con alguna excusa y luego avanzar con él, cuestión que era normal cuando se presentaba alguna audiencia con el Director aunque el número de detenidos en general era más reducido, tres o cuatro y ese día serían seis.

Todo el plan se cumplió con precisión, con un sólo inconveniente que fue un tiroteo registrado en la garita de entrada que alertó a algunos guardias aún no reducidos, pero se pudo normalizar, obligando a un oficial a que comunique que sólo se habían escapado unos tiros, cosa que solía suceder.

Cumplido todo esto la compañera Lesgart dio la señal para que entren los camiones para la retirada, pero éstos no lo hicieron, luego pudimos enterarnos que a causa del tiroteo los compañeros encargados de la misión afuera pensaron que no se había podido ocupar la cárcel y se retiraron, no así un auto que fue en el que se retiraron los seis compañeros que lograron irse.

Estaba prevista la posibilidad de que no se pudiera salir, en tal caso no nos entregaríamos hasta no lograr las garantías de las vidas a través de que se conociera públicamente la situación en que estábamos. Creíamos que con esto eliminaríamos la masacre, cuestión de lo que no dudábamos si nos encontraban solos y sin poder resistir.

La ferocidad criminal del enemigo no resistió y llevó adelante la descarada y sanguinaria venganza y se libró de lo que significaban los 16 heroicos combatientes para la lucha de nuestro pueblo.

El grupo que había salido en el auto recorrió las calles de Rawson en búsqueda de los camiones, al no encontrarlos se dirigió al aeropuerto donde debían estar tres compañeros. Con sorpresa se encontró que no había nadie.

Luego nos enteramos que los camiones que debían entrar a la cárcel habían vuelto al aeropuerto y el compañero responsable del aeropuerto al preguntarles lo que ocurrió, los mandó nuevamente al Penal y fue con ellos dándose cuenta del error cometido por los compañeros choferes.

En el momento de la llegada de los compañeros estaba despegando el avión que se debió copar, rápidamente se fue a la torre de control y con la excusa que era una inspección militar porque había informe de una bomba en el avión se logró detenerlo.

Se produjo otro problema aquí, ya que en el avión viajaban tres compañeros con la misión de ocuparlo a los 20 metros de vuelo y volver a recoger al resto, orden del responsable que había vuelto a la cárcel ante la nueva situación.

Los compañeros que iban en el avión al ver que éste se detenía pensaron que era en realidad el Ejército y lo coparon, al suceder esto la gente que aún pensaba que se trataba de una inspección militar se dio cuenta que era un copamiento.

Los compañeros ya en el aparato lo hicieran colocar en la cabecera de la pista y quedaron a la espera del resto hasta las 19:45 y llamaron al aeropuerto hasta las 20:10 para volver en caso de que otros compañeros hubieran logrado llagar.

Al día siguiente, ya en Chile se enteraron de lo ocurrido, los compañeros habían llegado unos minutos después y se propusieron copar un avión de Aerolíneas que venía con retraso y del cual estaban en conocimiento pero éste ya tenía indicaciones para no descender.

El enemigo estaba alertado.

A las 19:20 partieron los autos que llevaban a los últimos compañeros, los que luego se convertirían en los héroes y mártires de Trelew.

De inmediato un compañero designado previamente responsable para tal eventualidad se hizo cargo de iniciar inmediatamente las negociaciones para tratar de garantizar sus vidas.

Nombró a su vez un responsable militar, encargado de organizar la defensa, al tiempo que trataba de comunicarse telefónicamente con algún juez.

El responsable militar dispuso la retirada de la mayoría de los compañeros hacia los pabellones, dando la consigna de apagar las luces para no facilitar el tiro enemigo. En distintos puntos estratégicos se dispusieron guardias para la defensa que tenía por objetivo garantizar la negociación y la vida de los prisioneros que se habían apoderado del Penal.

Se contaba para ello con alrededor de 30 fusiles FAL, varias pistolas y numerosos guardias como rehenes.

Las negociaciones telefónicas no dieron resultado, pues por ser feriado ningún juez ni autoridad provincial se encontraba en sus oficinas o domicilios.

Alrededor de las 20 se debio abandonar los telefónos, ubicados en la parte delantera del Penal, pues el enemigo comenzó a cerrar el cerco alrededor del mismo.

Comenzaron entonces las negociaciones a viva voz, que se prolongarían por espacio de doce largas horas. En la oscuridad podían advertirse la llegada de transportes militares, uno tras otro, que fueron trayendo personal hasta completar -según datos recogidos posteriormente- alrededor de 3.000 hombres en el cerco del Penal.

Mientras tanto, las radios a transistores en los pabellones daban cuenta de que aquellos hombres se preparaban a tomar el Penal por asalto, mientras por las radios chilenas llegaba la noticia del arribo de los compañeros que habían concretado la fuga, y otras emisoras daban la información sobre las negociaciones y rendición en el Aeropuerto.

Las negociaciones en el penal se sostuvieron a viva voz con el Director, que al abandonarse los pasillos delanteros logró salir por la ventana de su despacho donde había quedado prisionero.

La posición de los prisioneros fue desde el principio que estaban dispuestos a rendirse sin otra condición que las debidas garantías a sus vidas e integridad física para lo cual se reclamaba la presencia de jueces, abogados, médicos y periodistas.

La represión, concentrada prioritariamente en el Aeropuerto, no prestó al comienzo atención a estas negociaciones, que quedaron limitadas al Director Ramos. El que, por cierto, no tenía ninguna capacidad de decisión.

Recién pasada la medianoche comenzó a discutirse en firme con los prisioneros cercados en el Penal.

Los negociadores enemigos manifestaron que no podía accederse al pedido planteado pues se había declarado la zona de emergencia en Rawson, Trelew y Puerto Madryn
Exigían en cambio la rendición incondicional, dando como única garantía Ia palabra de un oficial superior del Ejército".

En torno a esta cuestión se inició una larga y enredada discusión, que adquirió ribetes dramáticos, pues los radios seguían dando cuenta de la inminencia del asalto al Penal y, efectivamente, en el exterior del Penal se advertían algunos movimientos envolventes, avances parciales y en algunas oportunidades se hicieron disparos aislados sobre el Penal.

Los defensores se habían dado la línea de no disparar hasta que el enfrentamiento fuera inevitable ya que este resultaría inevitablemente, una masacre con el único resultado de morir matando. De manera que a cada avance se respondía advirtiendo al enemigo que no se moviera, que estaba cubierto por nuestras armas y que se quería evitar una matanza inútil. Estas advertencias fueron siempre escuchadas y en cada oportunidad los movimientos de avance se detuvieron.

A todo esto, la disciplina se mantuvo sólidamente en todo el penal, tanto entre los que ocupaban puestos en la defensa y las negociaciones, como entre los compañeros que permanecían en los pabellones. Los rehenes recibieron un trato excelente en todo momento.

También quedó incidentalmente encerrado un mensajero de correos que había concurrido a llevar un telegrama, acompañado de su esposa y su pequeña hija, justo en el momento de la operación. Reiteradamente se solicitó al enemigo que permitiera salir a esta gente, que no se deseaban conservar como rehenes, sino por el contrario, evitarles riesgos inútiles.

El pedido fue siempre denegado y se ubicó a la familia en un punto donde había menos posibilidades de estar expuestos a un eventual fuego entre las partes. Algunos prisioneros se ingeniaron para llevar leche a la nena y tranquilizar a sus padres.

Finalmente, alrededor de las 5 se llegó a una fórmula conciliatoria, los prisioneros aceptaban rendirse bajo la garantía del General Betti, siempre y cuando éstas fueran expresadas públicamente. La condición recién se cumplio mediante un mensaje radial pasadas las 7:30 y entonces se pactó -Siempre a viva voz- el modo de entrega del Penal.

Los prisioneros se retirarían hacia los respectivos pabellones enviando libres a los guardias que estaban como rehenes y entregando a estos las armas que tenían. A las 8.15 ingresaría el enemigo al Penal, advirtiendo que se abriría fuego sobre toda persona que se encontrara fuera de las celdas.

Antes de ingresar a ellas se vivó a los revolucionarios que habían logrado fugar, a la Revolución Socialista y a la Unidad de las Organizaciones Armadas.

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 Homenaje a los Héroes de Trelew III

EL ABOGADO DUHALDE RELATA LO SUCEDIDO EN CHILE

El abogado Duhalde y su colega Gustavo Roca fueron testigos privilegiados de lo sucedido en Chile y de la decisión final de Allende de permitir la salida de los guerrilleros hacia Cuba. En l990, Duhalde revelará detalles inéditos del episodio:

-El mismo día 15 de agosto, al enterarnos de la fuga, dieciséis abogados viajamos a Rawson. Fuimos, entre otros, Raúl Radizani Goñi, Rodolfo Mattarollo, Carlos González Garland, Rodolfo Ortega Peña y Pedro Galín.

-No pudimos tomar el avión porque los pasajes estaban reservados para el gobierno. Alquilamos dos remises para que nos llevaran.

Nos pararon en todos los puestos policiales desde Bahía Blanca. Cuando llegamos la muerte se respiraba en el ambiente, estaba muy pesado.

En seguida nos hospedamos en el mismo hotel que el juez Jorge Quiroga, quien intervenía en los hechos e integraba la Cámara Federal conocida como el Camarón, algunos de cuyos jueces tenían denuncias entre otros, de presenciar las torturas a los detenidos y tomarles declaración en esas condiciones.

Pero él se negó a vernos.

Esa misma madrugada presentamos un habeas corpus tirándoselo por debajo de la puerta de su habitación.

El 16 de agosto Rawson era como un territorio ocupado. Tampoco pudimos entrar a la base naval Almirante Zar. Se nos unieron Mario Amaya e Hipólito Solar¡ Yrigoyen, radicales y abogados del lugar. No pudimos trabajar. Tuve el presentimiento de que la muerte rondaba sobre los prisioneros. Mario Amaya es detenido; intentamos realizar u na conferencia de prensa en su estudio de Trelew pero media hora antes de la hora convenida lo volaron de un bombazo.

-Regresamos a Buenos Aires Con la certeza de que debíamos denunciar lo que después, trágicamente, sucedería. La situación de los presos en Chile, además, era muy difícil, así que nos dividimos las tareas.

Ortega Peña permaneció en Buenos Aires para ocuparse de las defensas; Jorge Yampar, que años después será asesor del ministro del Interior Julio Mera Figueroa durante la presidencia de Carlos Menem, le envía un telegrama al ministro del Interior de Lanusse, Arturo Mor Roig, diciéndole que ante el peligro que corrían las vidas de los prisioneros en la base de la Marina, lo responsabilizaba de lo que pudiera pasarles.

Un telegrama histórico, porque no es que la muerte fue casual sino que se advirtió que se mataría a los prisioneros. Vuela de otro bombazo, en Buenos Aires, la gremial de abogados donde Ortega Peña debía dar una conferencia de prensa.

-En la mañana del 22 de agosto partimos hacia Chile Mario Amaya, Gustavo Roca y yo. El que nunca supo por qué venía y después se arrepintió toda su vidafue Andrés López Acoto, del Partido Socialista.

Los abogados del Partido Comunista argentino se negaron a ir. En Ezeiza nos enteramos, pero muy confusamente, de lo que estaba pasando en Trelew. Recién en Chile, mientras íbamos en un taxi al Palacio de La Moneda, supimos de la masacre de los prisioneros, y los nombres de los muertos.

Nosotros llegábamos para ir a ver a unos prisioneros y, en cambio, más que en defensores nos convertimos en portadores de la noticia del asesinato de la mujer de Santucho y de la compañera de Vaca Narvaja. Al resto de los fugados debíamos comunicarles el asesinato de sus mejores amigos.

-Antes de verlos, marchamos a dejar nuestros equipajes en un hotel, hondamente preocupados por la situación y por tener que darles noticias tan tremendas. Cuando bajamos al hall del hotel nos estaba esperando un personaje singular, que en esos años estaba por la Argentina: Raymond Molinier, conocido en la IV Internacional como Marcos, hijo de un banquero francés que un buen día se había llevado los dineros de su padre y se había incorporado al trotskismo. Molinier llegó a ser secretario de Trotsky y estaba casado con la alemana Elizabeth Kesselman, con quien vivía en Monte Grande.

Ella fue asesinada por las FFAA en 1976. El viejo, que toda su vida fue un gran conspirador, acercándose con disimulo nos dice: 'ustedes están sentados sobre un polvorín, es algo muy peligroso lo que hacen. Por eso me alojé en una habitación al lado de la de ustedes.

Cualquier cosa me llaman. Pero necesito urgentemente una entrevista con Robi. Partimos para la cárcel, Gustavo Roca y yo. Encontramos a los Presos hechos casi una jauría. Aparte de que les resultaba difícil entender que los tuvieran presos dado el régimen socialista, estaban exasperados porque les habían sacado la radio y porque alguien les había dicho algo de lo que había sucedido.

-Estaban en un gran salón del primer piso, con rejas en las ventanas y una larga mesa. Algunos estaban parados. Me acuerdo de que Robi estaba sentado a la cabecera de esa mesa. Yo les digo que había habido una masacre de presos y termino diciendo los nombres de los muertos. Ahí cada uno reaccionó de manera diferente.

Los más impulsivos, como Fernández Palmeiro o Gorriarán, gritaban, maldecían. Robi puso sus brazos cruzados sobre la mesa, apoyó la cara y quedó así por más de dos horas. No pronunció una sola palabra. Quedó como petrificado mientras a su alrededor los gritos llenaban el cuarto.

Fue una escena desgarradora y aún hoy no sé qué fue más conmovedor: si el llanto y los gritos, o el silencio petrificado de Santucho.

-A partir de ese momento iniciamos una delicada gestión en dos direcciones: por un lado los cubanos, y por otro el gobierno de Allende. Luego de dos días, en la mañana del 25 de agosto, la secretaria de Allende nos llamó a Roca y a mí para invitarnos a almorzar. Cuando llegamos a La Moneda nos sorprendimos porque el almuerzo era con todo el gabinete. Era una mesa larga y solemne, como todas en esas ocasiones.

Allende presidía la reunión. Nos dice que quiere que asistamos porque cada uno de sus ministros expondrá sobre la tesis de extradición o de encarcelamiento en Chile.

La ronda la comenzó Clodomiro Almeyda explicando las dificultades serias que planteaba la situación para las relaciones bilaterales con Argentina, y aun con el resto de los gobiernos vecinos como Bolivia y Brasil. A suposición se sumaron todos los ministros, unos veinte, con una tibia diferenciación de Tomic y una decidida defensa en favor de la libertad de los guerrilleros, la única, del secretario del Tesoro, Antonio Novoa Montreal.

-La comida ya había terminado y pensamos que las cartas estaban echadas. Tomó la palabra Allende, y dijo: -Chile no es un portaviones para que se lo use como base de operaciones. Chile es un país capitalista con un gobierno socialista y nuestra situación es realmente dificil Repitió, haciéndolos propios, todos los argumentos de sus ministros. Nosotros nos hundíamos cada vez más en las sillas.

De pronto, Allende dijo: -La disyuntiva es entre devolverlos o dejarlos presos....

Hubo un segundo de silencio que Allende rompió con un puñetazo sobre la mesa: -Pero éste es un gobierno socialista, mierda, así que esta noche se van para La Habana. No podíamos creer lo que escuchábamos; corrimos a realizar las gestiones con Cuba para que volaran esa misma noche.

Una vez tomada la decisión, Allende nos solicitó tres cosas: que consiguiéramos una declaración de Perón condenando la masacre de Trelew y a favor de la liberación; también una declaración de condena a la masacre de los partidos políticos argentinos y de la CGT.

La tercera, que nos costó bastante conseguir, era que Vaca Narvaja se quitara el uniforme del Ejército argentino que aún tenía puesto. Cumplimos con todo. Ellos viajaron esa noche a Cuba, dejaron las armas y el uniforme que llevaba Vaca Narvaja para que fueran devueltos al gobierno argentino.

Lo único que se llevaron fue una enorme llave, del penal de Rawson, que luego le regalaron a Fidel Castro. Esa fue la historia íntima de Trelew. Santucho nunca creyó que el gobierno peronista podía liberar a los presos.

Decía: -Nosotros somos enemigos estratégicos, nosotros cuestionamos el sistema, el poder. No nos van a largar. Era como una obstinada cuestión de principios que no le dejaba ver los matices. Sentía que si los dejaban en libertad les rebajaban la categoría de enemigos fatales.

Antes de partir para La Habana, Santucho recibió la visita de Beatriz Allende, hija mayor del presidente chileno, quien se había iniciado en las lides políticas en la Juventud Socialista y se sentía orgullosa de haber sido una de las primeras integrantes de las redes de apoyo al Che en Chile, entre 1966 y 1967.

-Mi padre te envía su pistola, pa' que te defendai. Lamenta mucho lo de tu compañera. Dice que no comparte el camino que elegiste para Chile, pero que jamás te olvides de ser fiel a tus ideas. Y que te abraza. Beatriz

-Gracias. Dile a tu padre que lo respeto por su honestidad, su valentía. Y que deseo que el pueblo chileno pueda derrotar a los momios y al imperialismo. Defenderemos a Chile donde quiera que estemos -contestó Santucho.

La misma noche del 25, dos horas antes de embarcarse en el avión de línea de Cubana que lo llevaría en vuelo directo a La Habana, Santucho habló con sus tres hijas, sus padres y su hermano Julio, que esperaban la llamada en un departamento de la calle Cangallo al 4000 en Buenos Aires. 
Quería explicarles personalmente a cada una de sus hijas la muerte de su madre. 
Estaba desesperado por la pérdida, pero con la tozudez del dolor volcada sobre la obsesión de continuar la lucha. 
La matanza, interpretaba, era la mayor muestra de agonía de la dictadura. Había que apretar el acelerador para terminar de voltearla.

Los diez guerrilleros aterrizaron en el aeropuerto José Martí en la madrugada del 26 de agosto. Los esperaban honores protocolares del Partido Comunista de Cuba y manifestaciones populares en su homenaje.

En una improvisada conferencia de prensa, Santucho, Osatinsky y Vaca Narvaja dieron, por primera vez desde la fuga, su opinión sobre la masacre de Trelew. La consideraban una salvaje y desesperada respuesta de la dictadura a los reclamos populares.

Reafirmaban, con la consigna la sangre derramada no será negociada que seguirían en la lucha hasta la victoria final y que -la unidad de los revolucionarios, sellada con sangre en Trelew sería el legado a conservar por las organizaciones armadas.

Santucho agregó: -El ERP, las FAR y Montoneros han demostrado que los muros de ninguna prisión, ni ningún asesinato salvaje del régimen,pueden detener el deseo de los revolucionarios de reunirse nuevamente con su pueblo, de volver a la lucha contra la dictadura y el imperialismo por una patria libre y socialista-.
El grupo permaneció en Cuba hasta la primera semana de noviembre de 1972, partió de allí escalonadamente hacia distintos destinos en Europa y retornó después a la Argentina.
En el curso de los dos meses, según las crónicas públicas de la prensa cubana, los guerrilleros visitaron la isla y participaron en las brigadas de trabajos voluntarios habituales en la Cuba revolucionaria.
Durante el verano de 1991 en La Habana, el periodista de Radio Reloj, Amable Amador, SO, barbero antes de la revolución socialista, periodista de la revista Juventud Rebelde y dirigente sindical, recordaría así al contingente guerrillero:
Yo estaba al firente de la microbrigada de trabajo voluntario de la revista Juventud Rebelde, en Alamar, un barrio de La Habana donde estábamos construyendo un edificio para los trabajadores de la revista. De repente llegó una guagüita con un contingente de argentinos.
Me habían avisado de que era un grupo muy especial. Si mal no recuerdo, se habían fugado recientemente de una cárcel y no podíamos hacerles preguntas impertinentes ni permitir a los periodistas que les tomaran fotos, porque ellos pensaban continuar la lucha en su país.
Esos días, principios de setiembre de 1972, había estado Silvio Rodríguez trabajando con nosotros y cantándonos, y recuerdo que Santucho y Osatinsky se habían aprendido de memoria esa canción de Silvio que se llama 'Si tengo un hermano".
Santucho tenía un humor estupendo, y no me equivoco cuando digo que se distinguía de los otros argentinos. 
A pesar de que yo quería darle trabajos suaves, él insistía en cargar bloques de cemento, o ser el primero en descargar camiones con materiales de construcción. 
Ibamos al comedor y no quería ser el primero: le cedía el puesto a otro. 
En el grupo era como un imán.
La atracción se centraba en él, era sin duda el principal dirigente, aunque también Marcos Osatinsky se le parecía. 
Trabajábamos de siete de la mañana a siete de la tarde. 
En las siestas, que desde que ellos estaban no dormíamos, Santucho parloteaba con nosotros.
Era un devoto del Che, y sentía cierto orgullo infantil de que hubiera sido argentino. 
Era un americanista convencido, y soñaba mucho con una latinoamérica como Cuba, y nos ilustraba mucho sobre la situación de la Argentina, que nosotros conocíamos poco entonces. 
Tenía, también, una curiosidad desmesurada por todo.
Quería aprovechar su estadía con nosotros, que no duró más de veinte días, para aprender lo que pudiera del oficio de albañil y de electricista.
Su complexión era robusta y estaba sano, a diferencia de Fernando Vaca Narvaja que tenía una pierna fracturada -si mal no recuerdo- y lo teníamos enderezando clavos. 
Han pasado dieciocho años y se han borrado muchos detalles, pero sí recuerdo que era tan discreto que se hablaba de su mujer, asesinada en Trelew, y se sumía en un silencio doloroso. 
Su muerte nos conmovió. 
Era el hombre noble del grupo. Y aunque en su vida de revolucionario haya hecho cosas dolorosas -cuántos de nosotros hemos tenido que tomar el fusil en nuestra vida nos parecía injusto que un ser tan generoso tuviera que morir."

Por el secreto que rodeó la permanencia del grupo en la isla --quedan apenas algunas fotos y reportajes que fueron reproducidos por la revista Bohemia- sólo se sabe que Santucho se entrevistó esa vez -la única con Fidel Castro. Que escuchó una vastísima exposición sobre la historia de la revolución cubana, y que habló en escasas oportunidades, como era su costumbre, para explicar su estrategia y tácticas políticas.

Ya entonces Castro no simpatizaba con el cerrado antiperonismo del PRT, aunque respetaba las convicciones de Santucho y, sobre todo, su indomable visión guevarista.

Esta tesitura de Fidel---que signará la historia de las relaciones con Santucho- pudo tener varias explicaciones: una, que los cubanos imaginaban semejanzas entre el Movimiento 26 de Julio y el movimiento peronista; otra, que Cuba y Argentina no mantenían relaciones diplomáticas desde el derrocamiento de Frondizi, cuando el gobierno argentino se había sumado al bloqueo dispuesto por la OEA a petición de EEUU, y Castro tenía la promesa de Perón de que, en caso de volver al poder, se normalizarían las relaciones bilaterales.